Para Ricardo el invierno se transforma en verano. La estación más ruda se vuelve la más plácida. Es capaz de variar los meses y los climas, según su estado de ánimo. Maquina, manipula, conspira en las sombras, detrás de los cortinados. Manda matar para trepar y luego seduce a las viudas de sus víctimas. Cualquier medio, por sangriento que sea, justifica su fin: tener el poder absoluto.
Un muerto que no para de nacer
El personaje shakespeariano de Ricardo III regresa a la palestra en Montevideo en una obra escrita por Gabriel Calderón; desde la serie House of cards a otros acercamientos, el jorobado rey vuelve por las suyas