Economía y Empresas > EMPRENDEDORES

Un proyecto universitario que se convirtió en una empresa millonaria

Katrina Lake fundó la compañía de estilo personal Stitch Fix en 2011 para un proyecto de Harvard, que ahora vale casi US$ 3.000 millones

Tiempo de lectura: -'

02 de agosto de 2018 a las 09:19

En la historia de Wall Street, Katrina Lake ocupa un lugar muy importante en el hall de la fama de emprendedurismo femenino, ya que en noviembre de 2017 pasó a integrar el selecto grupo de mujeres que lograron llevar a una compañía tecnológica a la Bolsa.

Su empresa, Stitch Fix, nació como parte de un proyecto para una clase en Harvard y actualmente está valuada en casi US$ 3.000 millones en la Bolsa de Nasdaq. Sin embargo, el camino de Lake para lograr hacer sonar la campana en Nueva York no fue nada fácil.

Durante su etapa como estudiante, nunca se imaginó que fundaría una empresa, es más, veía muy lejano el modelo de algunos emprendedores reconocidos en la industria en aquel momento. "Yo miraba a personas como Larry (Page) y Sergei (Brin), que eran programadores y se sentaron en un garaje a crear una compañía. Miraba eso y no me veía a mí misma en una situación así", afirmó, en diálogo con CNN.

Primero pensó en seguir los pasos de su padre y se inscribió para estudiar medicina en Stanford, pero pronto se dio cuenta de que su pasión estaba más cerca de los negocios. Para ganar experiencia pasó por una consultora de retail y una firma de capital de riesgo antes de decidirse a realizar un máster en emprendedurismo en la Escuela de Negocios de Harvard. "Me tomó un tiempo pensar que ese era un camino disponible para mí", reflexionó.

Lea también: De estar en bancarrota a convertirse en millonario gracias a una manta vieja

Para el proyecto, Lake pensó especialmente en las mujeres que no solo no tenían tiempo para salir de compras sino que tampoco contaban con acceso a un amplio margen de productos de moda. Fue entonces que decidió utilizar la tecnología para crear un servicio personalizado que, a través de algoritmos y un proceso de curaduría de expertos, pudiera proveerles a los clientes de cajas con accesorio e indumentaria al tono con sus gustos, talles y personalidades. Así nació Stitch Fix en 2011, aunque luego llegó uno de los pasos más difíciles: conseguir inversores para hacerla crecer.

"Era un producto solo para mujeres. Definitivamente creo que eso no ayudó", explicó la ejecutiva. Según su relato, uno de los mayores obstáculos a los que se enfrentó era convencer a los inversores, en su mayoría hombres, que este era un producto que las mujeres necesitaban. Superada esta traba, el emprendimiento pudo crecer. Desde entonces, Stitch Fix alcanzó los 2.700 millones de clientes y superó los US$ 1.000 millones en ingresos.

"Me tomó un tiempo pensar que emprender era un camino disponible para mí". Katrina Lake, fundadora de Stitch Fix

Durante su debut en Nasdaq, las acciones de Stitch Fix comenzaron a venderse a US$ 15 cada una, pronto escalaron a US$ 16,90, pero cerraron la jornada a US$ 15,15 –solo un 1% por encima de su valor inicial-. "Hubo vientos en contra, pero creo que salimos motivados por el desafío. Ya nos han subestimado antes, estamos felices de estar en un lugar en el que vamos a probarnos a nosotros mismos", aseguró.

No obstante, una imagen se volvió más relevante que la propia oferta pública inicial. Aquel día se viralizó la foto de Lake durante el evento en la Bolsa sosteniendo en brazos a su hijo de 14 meses. "La respuesta fue increíble, nunca lo hubiera imaginado", señaló.

Embed

SFIX!! #stitchfixgrit

Una publicación compartida de Katrina Lake, Stitch Fix CEO (@klaker) el

Desde su lanzamiento en Wall Street, la compañía mejoró su performance. Pasó de tener una capitalización de US$ 1.460 millones a US$ 2.880 millones y sus títulos se intercambian a US$ 28,6 cada uno. A su vez, la CEO y fundadora expandió el alcance de su marca y también ofrece el mismo servicio para hombres, niños y talles plus size.

Comentarios