La centenaria historia olímpica de Uruguay tiene la particularidad de que, sin ser un país con montañas y nieve, tuvo dos presencias en los Juegos Olímpicos de Invierno, en Nagano 1998 y en los recientes de Milán-Cortina de este año.

En ambos casos, el deporte celeste tuvo representación masculina, con Gabriel Hottegindre, el primero en llevar la bandera uruguaya en la cita japonesa, y este año con Nicolás Pirozzi en Italia, ambos competidores en el deporte de esquí alpino.

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Ahora, una esquiadora uruguaya quiere hacer historia y ser la primera mujer celeste en los Juegos de Inviernos. Se trata de Mariana Vanrell, quien ya tuvo su primera competencia representando a Uruguay y que comenzó el camino con el fin de llegar a la cita olímpica de 2030 que se realizará en los Alpes Franceses, montañas que conoce muy bien.

La esquiadora uruguaya Mariana Vanrell, que busca ser la primera mujer celeste en los Juegos Olímpicos de Invierno

En medio de una escapada a Uruguay, tras regresar por unos días luego de entrenar en Chile y antes de regresar a Francia, donde está radicada, la deportista de 27 años habló con Referí y contó su historia y el gran reto que tiene por delante.

“Me vine un par de días, generalmente vengo un poco más”, contó. “Pero ahora empecé con los entrenamientos oficiales en Chile, un mes entero, y el objetivo es clasificar a los Juegos Olímpicos en 2030. Ya este año es mi primer año de entrenamientos, durante doce meses, y el año que viene arranco las competiciones profesionales, aunque voy a hacer algunas competencias en el invierno de Francia cuando vaya para allá, pero las competiciones que te permiten clasificar a los Juegos empiezan oficialmente el año que viene”, destacó.

Un robo que la llevó a su lugar en el mundo

Luego de terminar la secundaria, Vanrell se fue a Europa a realizar un viaje sola recorriendo países por tres meses. Comenzó en España y a las dos semanas, cuando estaba en Italia, sus planes cambiaron rotundamente, algo que también, con el tiempo, marcaría una decisión en su vida.

“Me fui a Francia sin querer irme para Francia. Tenía 18 y me fui sola a viajar tres meses antes de empezar la Facultad”, contó.

En Italia sufrió el robo de su valija y todo su dinero. “Me puse a llorar, no quería preocupar a mis padres. Justo una amiga me había pasado un contacto de una persona, Lucas, que estaba viajando por Europa, por si me pasaba algo. Lo llamé, le expliqué lo que me había pasado. Y me volvió a llamar y me propuso ir a trabajar a Francia con una familia en la montaña, y que no precisaba hablar francés porque querían que sus hijas practiquen el español”, recordó.

La esquiadora uruguaya Mariana Vanrell, que busca ser la primera mujer celeste en los Juegos Olímpicos de Invierno

La familia le compró el pasaje del tren y llegó al sitio que, tiempo después, pasaría a ser su lugar en el mundo: Villard-Reculas, una comuna en la región de Ródano-Alpes. “Subí a una montaña donde estoy yo ahora, llegué con frio, primera vez en la nieve, 18 años, no entendía nada lo que estaba pasando”, comentó. “Traté de esquiar esa primera vez, me rompí los ligamentos cruzados, terminé el viaje y me vine a Uruguay”.

La vida en esas montañas, en un pueblo donde viven todo el año unas 30 personas y supera las mil en temporada turística, le gustó mucho y en sus siguientes vacaciones volvió un par de veces, hasta que luego de dos años decidió instalarse y recomenzar su vida ahí. “Y ahora estoy allá en Los Alpes, en una montaña que se llama Villard-Reculas. Así es como llegué allá y como empecé a esquiar de a poco, cada año un poco más”.

Además de esquiar, la joven uruguaya practicó y estudia otros deportes como la escalada y el trail running. “Hace dos años entré en una formación a la que 300 personas nos postulamos, tuvimos concursos y quedamos 8 seleccionados. Y son dos años de capacitaciones para todas disciplinas de lo que es alta montaña, alpinismo, escalada, escalada en hilo, esquí, trail y otros, y entonces estuve dos años a full con eso”.

En los últimos meses el esquí pasó a ser su deporte principal, con entrenamientos en distintos países. “Obviamente se hace cuando hay nieve y la idea también es ir a buscar un poco la nieve. Empecé ahora a Chile, adonde voy todos los años. Ahora vuelvo para Francia ahora un par de días, pero me voy directo para Austria también con el club de esquí que tengo allá. Voy a empezar la temporada en Austria y luego empieza la temporada en Francia a fines de noviembre y hasta julio puedo esquiar allá, porque hay un glaciar cerca donde vivo, entonces los entrenamientos los puedo hacer hasta julio”.

El mail para llegar a la ASSU y representar a Uruguay

El vínculo de Vanrell con el deporte olímpico uruguayo se dio justo en momentos en que la Asociación de Ski y Snowboard del Uruguay (ASSU), la entidad oficial que representa a los deportes de nieve en el país, se encuentra en un momento de desarrollo tras impulsar la participación de Pirozzi en los recientes Juegos de Invierno y de realizar en setiembre el primer Abierto Uruguayo de Ski en El Colorado, Chile.

La esquiadora uruguaya Mariana Vanrell, que busca ser la primera mujer celeste en los Juegos Olímpicos de Invierno

En ese marco, como informó Referí, la ASSU lleva adelante la búsqueda de esquiadores y deportistas uruguayos con experiencia en competencias de nieve e invierno.

Y en julio pasado se dio el contacto de Vanrell con la asociación. “Ellos no tenían ni idea que yo existía, yo estaba perdida en los Alpes, en Francia”, contó.

“Mandé un mail al Comité Olímpico Uruguayo, que me pasaron directamente a la ASSU. Me pusieron en contacto con Joaquín (Gallinal Carrau, presidente de ASSU) y Willy (Guillermo Altmann, secretario de ASSU), los dos muy bien, muy profesionales. Enseguida ya me ayudaron con todo, me apoyaron, me pidieron videos, tuvimos una llamada para ver cómo podía ser. Son re buenos”.

“Todo esto está complicado porque Uruguay es un país chiquito y la ASSU recién está creciendo. Ya estamos tratando de conseguir apoyo también, marcas uruguayas que nos puedan apoyar porque todo es a pulmón, todos estamos acá metiéndole”, comentó.

La esquiadora uruguaya Mariana Vanrell, que busca ser la primera mujer celeste en los Juegos Olímpicos de Invierno

Luego de ese contacto, armó los bolsos y viajó a Chile para comenzar con “los entrenamientos posta” en el marco del Abierto Uruguayo. “Ahora como que todo se está dando mejor, ya tengo entrenamientos y un calendario más específico”.

Esa experiencia en el país trasandino la consideró “espectacular” porque marcó el comienzo de un salto en su carrera deportiva, ya con la meta olímpica para 2030.

“Fue la primera vez que iba a entrenar con objetivos tan altos. Llegar, me llevó dos semanas para darme cuenta de todo y conocer este mundo de la competición profesional”, señaló. “Por suerte ya pude conocer a la gente de ASSU en Chile, antes de venirme para acá porque estuve en el primer Abierto Uruguayo. También eso, participar en una competición profesional, conocer a Nico (Pirozzi), también, que es quien representa a Uruguay hoy en día, estuvo muy lindo. Y en el Club de Valle, que yo estuve entrenando en Valle Nevado un mes entero con ellos, fue todo espectacular”.

En esos días en Chile sintió el cambio a una mayor exigencia. “Fue duro también, porque te levantabas todos los mañanas a las 6 de la mañana para salir con -10 grados a entrenar, en frío, y en la altura, porque los entrenamientos son a 3 mil y pico de metros y sentís que el oxígeno como te falta un poco”.

La esquiadora uruguaya Mariana Vanrell, que busca ser la primera mujer celeste en los Juegos Olímpicos de Invierno

“Pero siempre terminé contenta, llegando a casa contenta de tarde, a tomarme unos mates y descansar un poco, porque es cansador”, agregó.

Su plan de entrenamiento cambió porque le implica “otro ritmo”. Ahora se ejercita todos los días en gimnasio, algo que en Uruguay hace en lo de su amigo Nico, y hace trabajos de musculación. Además, cuenta con un coach mental que le hace un seguimiento.

En los distintos países donde esquía cuenta con grupos y entrenadores. “En Chile ahora estoy con un club y tengo dos entrenadores. Y en Francia tengo básicamente dos o tres, dependiendo. Tengo uno que es una vez cada tanto. También formo parte de un club de esquí que tenemos tres días de entrenamientos con ese club, y después de esos tres días, yo tengo un día con un entrenador, otro día con otro entrenador y otro día a veces con otro entrenador. Es como que varío, tengo como tres básicamente”.

La planificación para llegar a los Juegos 2030

La esquiadora uruguaya ya tiene un plan de ruta para comenzar su camino rumbo a los Juegos de Invierno 2030 que inició en setiembre con un primer año de entrenamientos en Chile, Francia y Austria.

Luego, el año que viene, comenzará con las competencias en pruebas del calendario de la Federación Internacional de Esquí (FIS) que puntúan para un ranking decreciente que es el clasificatorio para los Juegos. Para acceder, se debe tener menos de 120 puntos, cuanto menos más posibilidades.

“Ya me reorganicé para que esto sea posta, si yo me meto en esto como objetivo hay que darle todos los días. Te puede pasar que un mes o dos meses no tengas nieve, pero no pasa nada, tenes otros entrenamientos para mantener todo eso y todos los músculos se trabajan. La idea es meterle full de acá a 2030, y más todavía, porque ese es el primer objetivo y después veremos”, destacó Vanrell, quien deberá compaginar su vida y trabajo con el deporte.

“Trabajo en Villard-Reculas, me ocupo de todo lo que es eventos culturales y deportivos, y organizo las temporadas de invierno. También me gusta pintar, pinto al óleo y acuarela”, comentó.

Su lugar en el mundo le permite tener facilidad para entrenar. “Vivo en una estación de esquí y conecta a todo lo que es el Alpe d 'Huez, que también es un gran centro de esquí. Yo vivo ahí, bajo de mi casa, camino un minuto y estoy en las pistas de esquí”.

La esquiadora uruguaya Mariana Vanrell, que busca ser la primera mujer celeste en los Juegos Olímpicos de Invierno

Para Mariana, cualquier uruguayo, con paciencia y prácticas, puede esquiar. “Al principio cuesta un montón. Acostumbrarse a bajar, dejarte deslizar… Es complicado, sí, a mí me costó. El primer año no entendía nada. Pero una vez que le agarrás la mano, sobre todo si vas bastante seguido, se puede. Eso es lo que también quiero demostrar”.

“Generalmente los que compiten a alto nivel, empiezan desde chiquitos, con una cultura de esquí que es otra cosa. Nosotros, los uruguayos, yo empecé a los 19 años y hoy estoy acá, tengo que competir, y se puede. Solamente que hay que meterle a full. Sin hablar de competiciones o de un rendimiento de alto nivel, cualquier uruguayo puede aprender, tenemos montañas no tan lejos, en Argentina o Chile, se puede ir, y aprendemos y podemos todos”, comentó.

La ilusión de ponerse la celeste

Vanrell ya se ilusiona con representar a Uruguay en los Juegos Olímpicos, algo que considera que puede ser complicado pero no imposible, y llevar los colores celestes en el slalom gigante, la disciplina en la que compite. “Eso es lo más importante para mí. Porque me fui tan lejos y yo soy re de la familia, re uruguaya, y haberme ido tan lejos y ahora que tengo esa posibilidad, es un honor tremendo. Estoy re copada, le estoy metiendo mucha energía a eso”.

“Y también tratando de abrir la puerta para Uruguay, de decir ‘no tenemos nieve, no tenemos montaña, pero podemos’. Mi objetivo también es ser la primera uruguaya, si llego a los Juegos Olímpicos sería la primera uruguaya, y también siendo mujer, mostrar que capaz motivo a otras mujeres para que sigan eso”.

La esquiadora dijo estar “contentísima de representar al Uruguay”. “Le meto mucha energía y mucha pasión también, así que se puede. ¡Vamo arriba!”.

Además, quiere que más uruguayos se animen al esquí. “Estaría buenísimo, es lo que yo digo: prueben, anímense, estamos cerca. El Abierto Uruguayo de la ASU, que ahora lo organizaron y lo van a volver a hacer el año que viene, da la posibilidad de que pila de uruguayos puedan animarse a venir, como comunidad también, somos poquitos, estaría bueno que nos metamos todos y salgamos a difundir este deporte que está buenísimo”.

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