Después de casi un mes en huelga, los trabajadores de Boeing deberán decidir la próxima semana si ratifican el acuerdo alcanzado en principio por el sindicato con la compañía. El fabricante de aviones espera que esto permita resolver el conflicto, que le generó pérdidas millonarias, y que podría representar también una buena noticia para el gobierno de Biden.