Canción de una muerte anunciada Joy Division no duró más de cuatro años. Tiempo suficiente para construir un estilo a partir de la desesperación, la oscuridad y la poesía. Para 1980 la vida de la banda se apagaría al mismo tiempo que lo hacía la de su frontman: Ian Curtis, quien fue capaz de subtitular en She's Lost Control las imágenes que veía cada vez que su mente quería bailar desenfrenadamente al ritmo de su locura