Ha irrumpido en la geopolítica con un modelo ultraliberal que sacude las estructuras tradicionales de su país y resuena globalmente, tras haber sido electo presidente. Desde su política de "shock" y la ambiciosa alineación con Estados Unidos e Israel, hasta su particular relación con Donald Trump, Milei se posiciona como un fenómeno disruptivo que redibuja el mapa político y económico de América Latina y el Occidente.