El país báltico denunció que tres aviones MIG-31 permanecieron doce minutos sobre una isla del golfo de Finlandia y Polonia detectó otros dos sobre el mar Báltico. Ocurre diez días después de la invasión de drones de Moscú en el espacio aéreo polaco. El primer ministro estonio pidió una reunión urgente de la OTAN, que intervino de manera defensiva.