El día que un estudiante gay de teología se prendió fuego en El Vaticano para protestar contra la discriminación El martes pasado, el papa Francisco señaló que la homosexualidad no es un delito, pero sí un pecado. A principios de este mes se cumplió un cuarto de siglo desde que Alfredo Ormando se quemó vivo frente a la Basílica de San Pedro para protestar contra la condena de la Iglesia hacia los homosexuales