Radiografía de los Cascos Blancos, la fuerza humanitaria argentina que Javier Milei ofreció para Gaza
El presidente los propuso en el Consejo de la Paz convocado por Trump. Qué son, cómo funcionan y cuáles son sus principales misiones en 30 años de historia. Civiles y dependientes de cancillería, el gobierno hará un inventario de los agentes que pondrá a disposición de la estabilidación en Gaza.
19 de febrero 2026 - 15:35hs
En el Consejo de la Paz convocado por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, Javier Milei puso sobre la mesa una herramienta concreta: los Cascos Blancos argentinos. "Ponemos a disposición la colaboración de nuestros Cascos Blancos", dijo el mandatario ante los 27 jefes de Estado reunidos este jueves en Washington. "Nuestra trayectoria en operaciones de paz es un capital probado que ponemos al servicio de la fuerza de estabilización." El anuncio reavivó la atención sobre un organismo que la Argentina tiene desde hace más de tres décadas y que muchos desconocen: una agencia humanitaria civil, enteramente voluntaria, que opera bajo la órbita de la Cancillería y que actuó en más de 80 países.
El presidente argentino puso a los Cascos Blancos, dependientes de Cancillería, a disposición del plan para estabilizar la zona de Gaza. Milei y el canciller Pablo Quirno ya tenían planificado el ofrecimiento. No lo habían coordinado previamente con Marco Rubio.
En adelante, la cancillería argentina realizará un inventario preciso de cuántos representantes de los Cascos Blancos podrían viajar a Gaza. Los plazos sí serán combinados con EEUU, especialmente con el dúo de Jared Kushner y Steve Witkoff. ¿La desmilitarización de Gaza es condición excluyente para concretar el envío de las tropas civiles? No necesariamente. Milei lo sugirió a su turno. "Creemos en una diplomacia que asume riesgos para alcanzar la paz", planteó.
Para enviarlos Milei no necesita aval previo del Congreso porque dependen de cancillería. Y tampoco la misión requeriría gastos adicionales, al contar con presupuesto asignado. Pero el gobierno argentino tampoco descarta pedir ayuda con el financiamiento, si que la operación deriva en costos extra.
Qué son y por qué surgieron
Los Cascos Blancos nacieron por decreto presidencial el 13 de julio de 1994, bajo la denominación original de "Comisión de Lucha contra el Hambre y la Pobreza". La iniciativa fue presentada ese mismo año ante la comunidad internacional a través de la ONU, que la adoptó mediante la Resolución 49/139B de la Asamblea General. Su creación marcó un hito: fue la primera vez que un país en desarrollo participó formalmente de la asistencia humanitaria internacional, un espacio que hasta entonces estaba reservado a los países donantes. También introdujo el voluntariado como cuerpo profesional especializado, una modalidad que hasta ese momento no tenía precedentes en ese ámbito.
El organismo depende del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, lo que lo distingue de los Cascos Azules de las Naciones Unidas —que son fuerzas militares— y de otras agencias internacionales de socorro. Es enteramente civil y se apoya en un cuerpo de voluntarios nacionales e internacionales con formación en medicina, ingeniería, psicología, logística, agronomía y otras disciplinas. Sus principios rectores son la cooperación, la solidaridad, la humanidad, la neutralidad y la imparcialidad. Actúa únicamente a solicitud del Estado afectado o en el marco de un llamamiento internacional. Los voluntarios deben estar en condiciones de desplegarse en un plazo no mayor de 72 horas.
Treinta años de misiones en cinco continentes
En sus tres décadas de existencia, los Cascos Blancos desarrollaron más de 400 misiones internacionales de asistencia humanitaria en más de 80 países de los cinco continentes. La cifra los convierte en una de las organizaciones humanitarias civiles con mayor actividad proporcional del mundo, considerando el tamaño del Estado que las financia.
Entre sus intervenciones más significativas se cuentan la asistencia tras el terremoto de Haití en 2010, el apoyo a campos de refugiados en el Líbano durante períodos de conflicto bélico, el desminado humanitario en Angola en 1997 y 1998 —donde personal especializado de la Armada argentina actuó bajo la conducción de Cascos Blancos— y la ayuda a comunidades afectadas por desastres naturales en Bolivia, Honduras, Ecuador y Paraguay, entre otros países. En el Líbano, una misión instaló una carpa sanitaria con farmacia en un campo de refugiados y brindó apoyo psicológico a familias desplazadas.
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Las intervenciones no se limitan a catástrofes naturales. El organismo también puede actuar ante situaciones de colapso económico y social, y promueve prácticas solidarias en comunidades afectadas por la exclusión. A partir de 2003, su mandato se amplió para abarcar cualquier coyuntura de crisis o emergencia, más allá del desastre natural estricto. En 2022, el entonces gobierno de Alberto Fernández transformó la Comisión en una agencia autárquica, la Agencia Argentina de Cooperación Internacional y Asistencia Humanitaria (ACIAH), con el objetivo de fortalecer su capacidad institucional.
Un antecedente reciente bajo Milei
El ofrecimiento de este jueves no fue la primera vez que el actual gobierno recurrió a los Cascos Blancos como instrumento de política exterior. En octubre de 2024, tras las devastadoras inundaciones provocadas por el fenómeno de la DANA en la Comunidad Valenciana, Milei instruyó al entonces embajador argentino en Madrid, Roberto Bosch, para ofrecer al gobierno de Pedro Sánchez asistencia humanitaria a través del organismo. El entonces vocero presidencial Manuel Adorni confirmó la oferta y señaló que la Argentina manifestaba su solidaridad con el pueblo español. El ofrecimiento fue transmitido por vías diplomáticas y llegó al Comité de Crisis español, pero no obtuvo ninguna respuesta.