Lo que importa sobre las declaraciones de Manuel Adorni
Contexto
¿Qué dijo Adorni sobre el escenario electoral en la Ciudad de Buenos Aires?
Manuel Adorni, vocero presidencial y candidato a legislador porteño por La Libertad Avanza, presentó la elección del 18 de mayo como una disyuntiva clara entre dos modelos antagónicos. “Esta es una elección de dos modelos: el kirchnerismo, la miseria, Alberto, Cristina y Massa de un lado, y nosotros del otro”, afirmó en A24. Según Adorni, la contienda no admite grises: “Vos querés que venga el kirchnerismo, lo votás a Santoro. Vos querés que no venga, nos votás a nosotros, lo demás quedó viejo”.
¿Por qué descartó una alianza con el PRO en la Ciudad?
Adorni fue categórico al explicar por qué La Libertad Avanza decidió no confluir con el PRO en el distrito porteño. Argumentó que el macrismo dejó de representar una oposición efectiva al kirchnerismo. “El no kirchnerismo somos nosotros. No es el PRO porque el PRO a nivel nacional hizo que vuelvan los kirchneristas. El PRO fracasó y hoy quedó obsoleto”, sentenció. Para ilustrar esta idea, utilizó una metáfora tecnológica: “Ellos son un Nokia 1100 y nosotros un iPhone 16 Pro. Los dos sirven para hablar por teléfono, pero uno quedó obsoleto”.
¿Reconoció algún mérito en la gestión del PRO en la Ciudad?
Pese a sus críticas, Adorni reconoció algunos logros del PRO en la administración porteña. Aseguró que “han hecho infinidad de cosas bien en la Ciudad desde que gobiernan hace 18 años”. Sin embargo, consideró que el oficialismo local llegó a un techo y no está dispuesto a avanzar con cambios profundos. “Hasta al menos uno o dos años, la Ciudad la han gestionado bien. Hay que dar un salto de calidad que no va a dar el PRO”, sostuvo.
Y aseguró: “Hoy los que pueden sacar al kirchnerismo de la faz de la política argentina somos nosotros, no es el PRO, porque de hecho nosotros lo sacamos a nivel nacional y ellos lo trajeron a nivel nacional, hicieron todo para que vuelvan".
¿Qué cuestionamientos hizo al funcionamiento del gobierno porteño actual?
Adorni enfatizó su propuesta de recorte del gasto público y se apoyó en una de las imágenes de campaña más comentadas: la motosierra frente a la sede del Gobierno de la Ciudad. En ese marco, denunció que “el actual oficialismo de la capital federal tiene más de 2600 funcionarios con cargo que gastaron casi $100 mil millones en pauta el año pasado”. Se preguntó si era necesario “gastar eso hablando de cosas que la gente ya sabe”.
¿Hay posibilidades de alianza con el PRO en otras jurisdicciones?
A diferencia de lo que ocurre en la Ciudad de Buenos Aires, Adorni no descartó acuerdos con figuras del PRO en la provincia de Buenos Aires. Mencionó como interlocutores a Cristian Ritondo, Diego Santilli y Guillermo Montenegro, con quienes, según dijo, existe coincidencia programática. “En la Provincia existe la posibilidad de un acuerdo. Sí, yo creo que confluimos con figuras relevantes del PRO y del ex PRO”, indicó. Y agregó: “Todo el que se quiera sumar lo podrá hacer, siempre que compartamos ideas y agenda”.
¿Cómo caracteriza Adorni el rol actual del PRO?
Para Adorni, el PRO dejó de ser una fuerza útil para limitar al kirchnerismo. “No son la oposición, fracasó y hoy quedó obsoleto”, reiteró. Atribuyó al macrismo haber propiciado el regreso del kirchnerismo al poder nacional y contrastó esa trayectoria con la de La Libertad Avanza. “De hecho los sacamos a nivel nacional, y ellos los trajeron, hicieron que vuelvan”, señaló.
Cómo sigue
De cara a las elecciones legislativas porteñas del 18 de mayo, Manuel Adorni consolidó el posicionamiento de La Libertad Avanza como único referente del “no kirchnerismo” y excluyó al PRO de esa ecuación.
La estrategia en la Ciudad se basa en una diferenciación total del macrismo, incluso cuando el propio vocero reconoció aportes positivos de la gestión local.
Sin embargo, el escenario cambia en la provincia de Buenos Aires, donde el diálogo con figuras del PRO se mantiene abierto. Esta dualidad anticipa una campaña con alianzas selectivas según la plaza electoral.
Mientras tanto, el discurso de Adorni combina confrontación ideológica con promesas de ajuste en la gestión pública.