Lo que importa sobre la regulación de los celulares en las escuelas de CABA
- El 57,4% de los estudiantes encuestados sostiene que presta más atención en clase desde la implementación de la normativa que regula el uso de celulares en las escuelas porteñas.
- Entre los docentes, el 56,2% coincide en que los alumnos están más concentrados en clase, aunque solo el 24,5% percibe mayor aburrimiento entre los chicos.
- Casi el 90% de los estudiantes sigue utilizando el celular en la escuela, mayormente durante horas libres (92,6%) y recreos (88,3%), aunque un 25,4% afirma haber reducido el tiempo de uso.
- La medida impacta a 566.000 estudiantes de 2.291 escuelas, según el Ministerio de Educación, y su implementación está en marcha en más del 91% de los establecimientos.
- La resolución busca "mejorar la calidad de enseñanza y favorecer el desarrollo integral de niños y adolescentes", según el comunicado oficial.
Contexto
¿Qué regula la normativa sobre el uso de celulares en las escuelas de CABA?: La medida, establecida en la resolución N° 2075/MEDGC/24, prohíbe parcialmente el uso de celulares en las aulas con el objetivo de mejorar la concentración y la calidad educativa. En los niveles inicial y primario, el uso está restringido tanto en clases como en recreos. En la secundaria, los dispositivos deben permanecer guardados durante las clases, excepto cuando su uso esté planificado para actividades pedagógicas.
¿Cuáles son las excepciones contempladas?: Los estudiantes que necesitan el celular como apoyo para el aprendizaje, por problemas de audición o visión, están exentos de la prohibición. Cada institución puede, además, establecer protocolos más estrictos que el marco general dispuesto por el gobierno porteño.
¿Cómo se realizó el relevamiento sobre esta normativa?: La encuesta se llevó a cabo entre el 2 y el 18 de octubre de 2024 en 50 escuelas secundarias de CABA, con la participación de 4.082 estudiantes de tercer año, 150 docentes y 40 directivos. Las instituciones seleccionadas representan tanto al sector estatal (61%) como al privado (39%), con una distribución equitativa por género y niveles socioeconómicos.
¿Qué hábitos de los estudiantes se modificaron con esta regulación?:
- El 57,4% presta más atención en clase.
- El 47,4% conversa más con amigos.
- El 41,3% siente mayor aburrimiento en las clases.
- El 22,9% se siente más tranquilo y el 17,5% juega más con amigos.
Sin embargo, el 65,9% indicó que el tiempo de uso del celular en la escuela se mantuvo igual, mientras que un 25,4% asegura que disminuyó.
¿Qué opinan los docentes sobre la implementación?:
- El 94,7% conoce la normativa.
- Un 67,3% indicó que ya se implementó en su escuela, mientras que el 24,7% afirma que está en proceso.
- Ocho de cada diez docentes reconocen haber interrumpido sus clases en algún momento debido al uso de celulares por parte de los alumnos.
¿Qué uso le dan los estudiantes al celular dentro de las escuelas?: El 87,3% de los alumnos sigue usando el celular en la escuela. Los momentos principales son:
- Horas libres: 92,6%.
- Recreos: 88,3%.
- Durante las clases: 37,3%.
Cómo sigue
La normativa aún está en proceso de implementación en un porcentaje significativo de las escuelas de la ciudad. Este avance será clave para evaluar los efectos a largo plazo.
El Ministerio de Educación prevé analizar otros indicadores que permitan vincular la reglamentación con mejoras concretas en los aprendizajes y el clima escolar. Además, la confección de protocolos más específicos por parte de las escuelas permitirá adecuar la normativa a las particularidades de cada comunidad educativa.
En paralelo, las autoridades deberán atender la percepción de los alumnos, quienes destacan efectos positivos como la mayor interacción social, pero señalan aburrimiento como un aspecto negativo. Una evaluación integral, incluyendo el impacto en habilidades como la expresión oral o la socialización, será necesaria para valorar los resultados de esta medida.
A futuro, será relevante observar si otras provincias adoptan regulaciones similares y cómo esta política impacta en el desempeño académico y el bienestar de los estudiantes.