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*Desde San Sebastián

El 2025 se está volviendo muy intenso en la vida profesional de César Troncoso.

Su talento ha cruzado las fronteras de la región desde que se popularizó como el Tano Favalli en El Eternauta y cada vez que se lo piden, no duda en decir firme y claro “lo viejo funciona, Juan. Lo viejo funciona”, frase que trascendió de la serie que protagoniza Ricardo Darín. “Me la piden siempre y yo, encantado”, dice desde San Sebastián, la ciudad vasca que alberga el festival de cine y donde está representando a Un cabo suelto, filme que dirige Daniel Hendler.

“Llegué el lunes y mañana me voy a Biarritz”, indica César, porque la película compite también en ese certamen francés. Luego pasará unos días en Galicia, donde vive su madre y sus hermanos.

“Mi familia es gallega y en el año 82, mis padres decidieron volver a su tierra y llevar a mis hermanos, así que voy a visitarlos”, cuenta con el entusiasmo de un niño que vuelve a ver a su madre.

Daniel Hendler César Troncoso (2)

Un cabo suelto, también es una historia de vínculos. En este caso, el cabo es un policía, Santiago Pallares, que se escapa de la Argentina y de un par de compañeros de trabajo. Cruza el charco hacia Uruguay, con lo puesto, su uniforme y con el deseo de iniciar una nueva vida, que incluye un nuevo amor. Allí es donde aparece Pilar Gamboa. “Es un cambio de vida. Incluso es una línea de trabajo y de pensamiento que Daniel tiene porque sucede algo similar en su primera película Norberto apenas tarde. Y en el proceso, empieza a perder parte de su vestimenta, como algo simbólico. Es una especie de comedia romántica con algo de road movie. Funcionó muy bien anoche cuando la recibió el público”.

Y así fue: la función inaugural con parte de la producción, Hendler y Troncoso sintieron el calor y la emoción de los asistentes. El largometraje compite en Horizontes Latinos que suele ser una sección con mucho cine del Río de la Plata.

“Mi personaje tiene una sola escena. Prina va recorriendo su nuevo mundo escapando de estos personajes, vinculándose con mucha gente y allí se cruza conmigo. Quiere dejar un testamento que de algún modo lo proteja de la presencia de estos dos villanos, digamos”, revela el uruguayo.

Daniel Hendler César Troncoso

Esta es la segunda visita del actor al Festival de San Sebastián. En el 2007 con El baño del Papa, se llevó el galardón en la misma sección por la que compite ahora.

“Las coproducciones son bastante necesarias para nosotros. De hecho, hay una pata argentina en esta peli. Estamos vinculados directamente con Argentina. Está Germán da Silva, además de Pilar y el Negro Prina. Es muy interesante poder hacer películas propias de Uruguay, tenemos nuestro fondo de fomento como puntapié inicial para luego abrirse a que se sumen otras productoras. Además, este festival español tiene especial cuidado y atención para el cine de nuestra región. Se siente esa calidez con el sector latinoamericano. Entiende lo que necesitamos, sabe lo que venimos a traer”, agrega Troncoso.

Además del reencuentro con su familia en Galicia, a su regreso, César tiene pendientes más funciones de la obra Nuestras mujeres, en una pequeña gira. “Seré jurado en el Festival de Viña del Mar en noviembre. Y disfruto de formar parte del elenco de Belén de Dolores Fonzi. Soy el papá de ella en la ficción. Es una película sumamente necesaria en el día de hoy. Llegó el equipo, llegaron las pibas y quiero que el protagonismo lo tengan ellas”. Si la intriga de la segunda parte de El Eternauta continúa, hay que decir que César confesó que “hacia allá vamos”.

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