El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha expresado su condena a los presuntos casos de corrupción que involucran a antiguos dirigentes del PSOE. En declaraciones ante los medios de comunicación, antes de participar en una ceremonia de premios en Soria, Garamendi ha instado al Gobierno de Pedro Sánchez a abordar y resolver esta problemática que, según su criterio, "avergüenza a la sociedad".
Un llamado urgente al Gobierno
"Hay que arreglar esto", afirmó de manera contundente el líder de la patronal española, destacando que los recientes escándalos de corrupción que han salido a la luz no solo afectan a la imagen del país, sino que también perjudican la confianza de los ciudadanos y las empresas. Para Garamendi, los casos que se van conociendo día a día son "auténticamente lamentables" y no ayudan en absoluto a fomentar un ambiente de inversión estable.
El presidente de la CEOE señaló que la situación actual no solo involucra a "cargos de corrupción", sino que también hay elementos profundamente inquietantes, como el trato que algunos exdirigentes del PSOE, implicados en los casos, otorgaban a las mujeres "como si fueran ganado".
Esta crítica refleja la gravedad de los escándalos y la percepción negativa que generan, lo que, según Garamendi, repercute directamente en la confianza empresarial.
La incertidumbre económica: aranceles y cambios de postura
En otro tema, Garamendi se refirió a la prórroga anunciada por el presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la imposición de nuevos aranceles a la Unión Europea, que comenzarán a aplicarse el próximo 1 de agosto. El presidente de la CEOE lamentó la "incertidumbre" que genera este tipo de decisiones, que no hacen sino aumentar la volatilidad en el ámbito empresarial.
"Hoy es un porcentaje, mañana es otro. Ahora los hay, ahora no. Todo esto lo que hace es romper la confianza y la certidumbre del mundo empresarial", explicó Garamendi.
En este sentido, subrayó que el mundo empresarial está "expectante" respecto a cómo estas medidas impactarán en las relaciones comerciales entre España y Estados Unidos, que históricamente han sido una de las más sólidas.
A pesar de la incertidumbre, Garamendi destacó la importancia de la relación con el país norteamericano, calificándolo de "amigo". Señaló que, independientemente de la afinidad política, la colaboración económica entre ambos países debe seguir siendo una prioridad, pues las empresas españolas invierten anualmente más de 80.000 millones de euros en Estados Unidos.