El ministro de Presidencia, Félix Bolaños, y el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, han manifestado su apoyo a la aplicación plena de la ley de amnistía a Carles Puigdemont, tras el aval del Tribunal Constitucional (TC).
El ministro de Presidencia, Félix Bolaños, y el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, han manifestado su apoyo a la aplicación plena de la ley de amnistía a Carles Puigdemont, tras el aval del Tribunal Constitucional (TC).
Mientras tanto, el presidente Pedro Sánchez califica la decisión como una "magnífica noticia" para la convivencia en España y destaca la importancia de la política para resolver conflictos complejos.
En una jornada marcada por la reacción a la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la ley de amnistía, Félix Bolaños, ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, celebró el aval del TC y aseguró que la ley debe aplicarse también a todos los líderes involucrados en el desafío separatista de 2017, incluyendo a Carles Puigdemont.
Bolaños subrayó que la voluntad del legislador, al crear la ley, era precisamente la de resolver este conflicto, y añadió que "la ley ha sido útil porque ha logrado la normalización política e institucional en Cataluña".
El ministro destacó que la amnistía representa una medida para devolver la política al plano de la política, tras años de tensiones y crisis, y destacó la importancia de las decisiones tomadas bajo el liderazgo del presidente Pedro Sánchez para restaurar la convivencia en Cataluña.
Por su parte, Salvador Illa, presidente de la Comunidad de Cataluña, también se mostró a favor de la aplicación de la amnistía a Puigdemont. En una declaración institucional, Illa lamentó que algunas personas no se hayan beneficiado aún de la ley y pidió al Tribunal Supremo que actúe con "diligencia" en su implementación.
Asimismo, subrayó que la amnistía ha contribuido significativamente a la normalización de la situación política en Cataluña, algo que se ha reflejado en la recuperación de la inversión económica en la región y en el retorno al diálogo entre las diversas fuerzas políticas.
FUENTE: El Observador