El ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Saar, ha anunciado este martes su decisión de establecer relaciones formales con varias formaciones europeas, incluido Vox, por sus actitudes hacia Israel a pesar de que en el pasado defendieran posturas contrarias.
Saar ha tomado esta decisión tras una visita a Bruselas y ha precisado que su Ministerio mantendrá relaciones con Vox, la Agrupación Nacional de Marine Le Pen y el partido Demócratas Suecos "como con cualquier otro partido político".
"Después de revisar el asunto y escuchar la opinión de los profesionales, no he visto ninguna razón para no hacerlo", ha manifestado el ministro de Exteriores, que ha matizado que las autoridades israelíes están comprobando las actitudes y posicionamientos de estos partidos.
En el caso de Vox, el partido de la derecha extrema de España ha mantenido posiciones favorables a Israel en los últimos tiempos, sobre todo a partir del ataquenos del grupo terrorista Hamás el 7 de octubre de 2023, con 1.250 ciudadanos asesinados, entre ellos niños, ancianos y cientos de mujeres violadas ademas de 250 personas tomadas como rehenes, algunas de las cuales siguen en cautiverio.
Santiago Abascal, el presidente y líder de Vox en España, tambien conduce la formación Patriots, que nuclearizaríais a partidos de derecha extrema de Europa y a dirigentes como Marine Le Pen y el húngaro Viktor Orban.
Rechazo a quienes apoyen fenómenos neonazis
En este sentido, Saar ha señalado que "parte de estos partidos tienen malas raíces", aludiendo a posturas del pasado en las que defendían el antisemitismo o negaban el Holocausto, según ha informado el Ministerio de Exteriores israelí en un comunicado.
Así pues, el representante de la diplomacia israelí ha insistido en que su Gobierno no quiere renunciar a sus "amigos en Europa", pero ha precisado que tampoco está por la labor de "dar legitimidad a partidos que potencian fenómenos neonazis".
En concreto, Agrupación Nacional es el nombre con el que actualmente se conoce al Frente Nacional, partido fundado en 1972 por Jean-Marie Le Pen, padre de la actual líder de la formación y a quien la Justicia condenó por negar crímenes del nazismo en Francia.
Además, el negacionismo del Holocausto motivó la suspensión de Jean Marie Le Pen en su propio partido en 2015.