El brote de peste porcina africana (PPA) detectado recientemente en la sierra de Collserola, en el norte de Barcelona, ha provocado un gran despliegue de medidas para frenar su propagación.
Hasta el momento, se han confirmado seis casos en jabalíes muertos, lo que ha llevado a la Generalitat de Cataluña a activar un sistema de restricciones que afecta a 64 municipios.
¿Qué es la peste porcina africana y cómo afecta a los cerdos?
La peste porcina africana (PPA) es una enfermedad viral extremadamente contagiosa que afecta tanto a cerdos domésticos como a jabalíes. Lo más preocupante de esta enfermedad es su alto índice de mortalidad, que puede alcanzar el 100 % en los animales infectados. El virus no representa una amenaza para la salud humana, pero sus consecuencias para el sector porcino pueden ser devastadoras. En los animales infectados, la PPA causa fiebre alta, hemorragias internas, letargo extremo y, en muchos casos, una muerte rápida.
Aunque la enfermedad no afecta directamente al ser humano, el impacto económico en la industria porcina es significativo. La rápida propagación del virus puede llevar al sacrificio de grandes cantidades de animales, lo que pone en riesgo la estabilidad de la producción y el comercio de productos derivados del cerdo, especialmente en una región como Cataluña, donde la industria porcina tiene un peso fundamental en la economía.
Restricciones en 64 municipios: medidas de contención
La Generalitat de Cataluña ha tomado medidas drásticas para tratar de contener el brote de PPA en la sierra de Collserola. Se han establecido dos perímetros de seguridad: uno de 6 kilómetros de radio, donde las restricciones son más severas, y otro de 20 kilómetros, en el que se han adoptado medidas de vigilancia más intensiva. Dentro de estos perímetros, se han limitado los movimientos de las explotaciones ganaderas y se han implementado medidas de bioseguridad para evitar la propagación del virus.
En total, 12 municipios están directamente afectados por las restricciones, mientras que 64 más están dentro del radio de vigilancia de 20 kilómetros. Las autoridades han prohibido actividades como la caza y trabajos forestales en estas áreas y han establecido controles para evitar el movimiento de jabalíes y cerdos entre zonas afectadas y no afectadas. Además, se ha instado a la población a seguir las recomendaciones sanitarias para evitar el contacto con animales muertos y a comunicar cualquier hallazgo sospechoso de jabalíes enfermos.
Impacto en la economía de Cataluña
El brote de peste porcina africana tiene consecuencias devastadoras para la economía de Cataluña, especialmente para su sector porcino. La región es uno de los mayores productores de carne de cerdo de Europa, y las exportaciones de productos derivados del cerdo representan aproximadamente el 19,3 % del total exportado en el sector alimentario catalán.
Este sector es especialmente vulnerable a las restricciones sanitarias impuestas por el brote. Las medidas que limitan la movilidad de los animales y los productos porcinos pueden interrumpir las cadenas de suministro y afectar las exportaciones, lo que tendría repercusiones tanto a nivel regional como internacional.
Comparativa con el brote de PPA en China
La situación en Cataluña recuerda al brote de PPA que afectó a China entre 2018 y 2019. Durante ese período, la peste porcina africana causó la muerte de millones de cerdos y generó una crisis económica en el país. Según estimaciones de los investigadores, las pérdidas por el brote de PPA en China representaron hasta un 0,78 % del PIB del país en 2019, lo que subraya la magnitud del impacto económico en una de las mayores economías productoras de cerdo del mundo.
Este brote de PPA en Cataluña podría tener consecuencias similares si no se controla a tiempo, especialmente dado el volumen de cerdos en la región. La pérdida de animales y la interrupción del comercio podrían afectar a cientos de ganaderos y a toda la cadena de valor relacionada con la producción de carne de cerdo.
La respuesta de las autoridades: protección del sector ganadero
El gobierno catalán ha activado una serie de medidas de control para minimizar el impacto del brote, priorizando la protección de la industria ganadera y la seguridad alimentaria. El Servei de Sanitat Animal de la Generalitat está trabajando para rastrear los focos de infección y evitar que el virus se propague más allá de las zonas afectadas. Además, se está llevando a cabo un seguimiento exhaustivo de las explotaciones dentro de los perímetros de restricción para garantizar que se cumplan las normas de bioseguridad.
El objetivo es contener el brote lo más rápido posible para evitar un brote más generalizado y asegurar la continuidad de las exportaciones de productos porcinos desde las zonas no afectadas por la enfermedad.