La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil no ha encontrado ningún mensaje en el teléfono móvil del fiscal general, Álvaro García Ortiz, almacenado en las fechas en las que se produjo la filtración del expediente tributario contra Alberto González Amador y la difusión en los medios de los correos en los que se difundían supuestos delitos fiscales de la pareja de Isabel Díaz Ayuso.
Así figura en el informe de la UCO entregado al magistrado de la Sala Penal del Tribunal Supremo Ángel Hurtado, que investiga al fiscal general y a la fiscal jefa de Madrid, Pilar Rodríguez, por un presunto delito de revelación de secretos o de información reservada.
Entre los investigadores del caso crecen las sospechas sobre la posibilidad de que se hayan borrado mensajes del fiscal general cuando la investigación al respecto ya estaba en marcha.
Los dispositivos electrónicos de García Ortiz fueron clonados el pasado 30 de octubre, en un registro autorizado por el juez instructor. Aunque inicialmente se almacenó información de siete meses, el acceso de los investigadores se limitó a siete días, entre el 8 y el 14 de marzo de este año.
La cronología del caso
El 5 de marzo, el fiscal Julián Salto presentó una denuncia por delitos tributarios y falsedad documental contra González Amador.
Dos días después, el 7 de marzo, Pilar Rodríguez solicitó por correo electrónico una copia de la denuncia y del expediente relacionado con la pareja de Díaz Ayuso. Posteriormente, envió esa información a la Fiscalía General y a la Fiscalía Superior de Madrid.
El 13 de marzo, en torno a las 23:45 horas, se produjo la filtración del correo del abogado de González Amador a la Fiscalía de Delitos Económicos, donde supuestamente reconocía la comisión de delitos tributarios y ofrecía un acuerdo de conformidad. Este suceso es el eje central de la investigación judicial.
Lo que encontró la UCO de la Guardia Civil
El análisis del móvil del fiscal general no detectó mensajes en aplicaciones de mensajería instantánea entre las fechas clave. Tampoco se menciona en el informe ningún borrado deliberado.
Fuentes del caso sugieren que esta ausencia podría explicarse por un cambio de dispositivo realizado por García Ortiz antes de la apertura de la causa en el Tribunal Supremo.
En el ordenador del fiscal general, la UCO encontró dos archivos con copias de correos electrónicos enviados desde la cuenta personal de Pilar Rodríguez el 13 de marzo. Los mensajes, enviados a las 23:45 horas, incluían el asunto "Denuncia Maxwell Cremona", en referencia a la empresa de González Amador investigada por la Agencia Tributaria.
Dichos archivos contenían una cadena de correos entre el abogado del empresario y Julián Salto, con un reenvío final a la Fiscalía Provincial de Madrid a las 23:44 horas del mismo día.
Por otra parte, en la cuenta oficial de correo electrónico de García Ortiz se encontraron 45 mensajes durante el período investigado, pero ninguno resultó relevante para la causa.
La inexistencia de mensajes clave y la posibilidad de que el cambio de dispositivo haya afectado la conservación de datos alimentan las dudas en torno al caso.
A su vez, el hallazgo de correos electrónicos en el ordenador del fiscal general podría ser un elemento importante en la investigación sobre cómo se filtraron los documentos sensibles a los medios de comunicación.
La investigación continúa bajo la dirección del juez Hurtado, mientras se espera determinar el alcance de la presunta filtración y su impacto en la confidencialidad del proceso judicial.
FUENTE: EUROPA PRESS