El Festival de Cine de Almería premia al actor John Rhys-Davies, a 37 años del rodaje de Indiana Jones en esa provincia
Recibirá el galardón “Almería, tierra de cine” en la edición que se celebrará entre el 14 y el 23 de noviembre junto a los actores Eduard Fernández, Adriana Ugarte y Leo Harlem
El actor británico John Rhys-Davies, conocido por sus papeles en El Señor de los Anillos, Indiana Jones y James Bond, recibirá el premio “Almería, tierra de cine” en la próxima edición del Festival Internacional de Cine de Almería (Fical 2025), que se celebra del 14 al 23 de noviembre bajo la organización de la Diputación Provincial de Almería.
El director del certamen, Enrique Iznaola, ha destacado que Rhys-Davies “está entusiasmado por venir” y que su carrera forma parte “de las sagas más icónicas de la historia del cine”.
Junto a él serán homenajeados también Eduard Fernández, Adriana Ugarte y Leo Harlem, completando el cuarteto de premiados de esta edición.
El presidente de la Diputación, Javier A. García, ha subrayado que Fical es ya “una antesala de los Goya” y “parte del ADN de los almerienses”, consolidado tras 24 ediciones como un escaparate de la industria audiovisual y motor económico y cultural de la provincia.
Vínculo con Almería: el rodaje de Indiana Jones y la Última Cruzada
John Rhys-Davies mantiene un vínculo especial con la provincia desde 1988, cuando participó en el rodaje de Indiana Jones y la Última Cruzada, dirigida por Steven Spielberg y protagonizada por Harrison Ford y Sean Connery.
La superproducción devolvió a Almería su papel protagonista como plató natural de grandes producciones internacionales.
La película utilizó diversas localizaciones de la provincia, como el desierto de Tabernas, donde se filmó la recordada persecución del tanque alemán; las minas de Rodalquilar y el túnel hacia Agua Amarga, escenario de la huida del avión nazi; la Escuela de Arte de Almería, donde se rodaron interiores ambientados en bibliotecas europeas; y la icónica playa de Mónsul (Níjar), escenario de la escena en la que el personaje de Connery espanta gaviotas con su paraguas para derribar un avión enemigo.
El rodaje se desarrolló entre mayo y junio de 1988, bajo fuertes medidas de seguridad para evitar filtraciones, y dejó una profunda huella en la memoria cinematográfica de la provincia. Spielberg reconoció entonces el valor visual de los paisajes almerienses, que ya habían acogido décadas atrás clásicos del western europeo.