17 de noviembre 2025 - 10:32hs

El legendario músico británico Paul McCartney ha lanzado al mundo una canción atípica, sin melodía ni letra convencional, como parte de una campaña de protesta. Se trata de un tema esencialmente silencioso, concebido para llamar la atención sobre el uso no autorizado de material creativo por parte de las empresas de inteligencia artificial (IA). En este contexto se presenta el tercer capítulo de Rock State.

La canción como mensaje simbólico

La pieza, incluida en el álbum colectivo “¿Es esto lo que queremos?”, agrupa grabaciones silenciosas de varios artistas con el fin de ejercer presión sobre el Gobierno británico para que impida que las compañías tecnológicas utilicen contenido creativo sin permiso.

En su contribución, McCartney optó por “un leve siseo y algún ruido sordo”, en lugar de acordes o voz, para plasmar la idea de que “si las empresas de IA explotan injustamente la propiedad intelectual, el ecosistema creativo se verá destruido y la música original silenciada”.

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¿Por qué ahora?

McCartney, de 83 años, ha sido una de las voces más críticas ante los planes que permitirían el acceso masivo de datos (música, imágenes, textos) a modelos de IA. “Tenemos que tener cuidado, porque podría descontrolarse y no queremos que eso ocurra", “Tenemos que tener cuidado, porque podría descontrolarse y no queremos que eso ocurra",

dijo el exBeatle y añadió que esto pone en peligro "sobre todo para los jóvenes compositores y escritores, para quienes quizá sea la única forma de labrarse una carrera. Si la IA acaba con eso, sería realmente lamentable”.

Más artistas se suman a la iniciativa

La campaña reúne además a otros artistas de renombre como Kate Bush, Hans Zimmer y Pet Shop Boys, quienes advierten que el futuro del arte y la música podría verse comprometido por una regulación insuficiente.

Un debate mundial abierto

La iniciativa se suma al fuerte debate entre innovación tecnológica y derechos de autor. En el Reino Unido, los creadores reclaman que se prioricen la trayectoria, originalidad y creatividad de los artistas frente a los intereses de las grandes compañías tecnológicas.

Fiel al estilo de McCartney, la canción silenciosa funciona como metáfora: su “principio, desarrollo y final” están protagonizados por el sonido de cinta, ruido indefinido y un fundido lento, símbolos de la desaparición posible del arte si se resiente el ecosistema creativo.

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Canción Paul McCartney inteligencia artificial

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