El grupo español Inditex bate a LVMH como líder mundial de la moda
El grupo español supera a LVMH en resultado, una vez restados los gastos de capital, en un contexto marcado por la desaceleración de las ventas, los aranceles de Trump y la irrupción de la IA.
Inditex vuelve a coronarse, siete años después, como el líder mundial del sector textil por beneficio económico (beneficio neto menos costos de capital ), según el ránking de The State of Fashion 2026, elaborado por McKinsey y The Business of Fashion.
El estudio, el más completo que se realiza cada año sobre la industria textil, al contar con la participación de unos 400 directivos del sector de primer nivel, coloca a la empresa española en primera posición con un beneficio económico de 5.544 millones de dólares el pasado año, superando a los gigantes del lujo LVMH (5.514 millones de dólares) y Hermès (4.217 millones de dólares).
Inditex no ocupaba este puesto desde el año 2017, cuando se situó por encima de Nike y LVMH. Desde entonces, ambos grupos se habían turnado en la primera posición, con el dueño de Zara siempre en el top 3 mundial.
La escalada de Inditex al primer puesto mundial del ránking por beneficio se produce en un momento de debilidad para el sector textil, que vive su menor crecimiento desde el Covid. Si en los últimos años los CEO de la industria definían el contexto con la palabra "incertidumbre", ahora la más utilizada es "desafiante", debido al bajo crecimiento, el impacto de los aranceles o el impacto de la IA sobre la industria.
El ejercicio 2025 va a cerrar con un crecimiento medio de las empresas de moda de entre el 1% y el 2% en Europa -Inditex crece un 1,6% en el primer semestre-, por debajo de lo que se esperaba hace un año, mientras que en EEUU y China el alza de las ventas estará entre el 2% y el 3%, también menos de lo previsto. La situación del lujo es peor, con ventas planas o en ligero descenso (-2%).
Los CEO del sector no son mucho más optimistas de cara a 2026, año en el que esperan un crecimiento de entre el 1% y el 2% en Europa -en línea con 2025- y de entre el 1% y el 3% en EEUU y China -por debajo de este ejercicio-. El lujo se recuperará, pero con tasas de crecimiento que no superarán el 4% de media en ningún mercado.
El débil contexto de venta y los mayores costes ligados a los aranceles provocarán una subida de precios el año que viene. Casi el 75% de los CEO del sector esperan incrementar precios en 2026. Un 26% indica que los elevará más de un 5%, cifra que asciende al 45% de los ejecutivos consultados en el caso de Norteamérica, por el mayor impacto de los aranceles.
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Amancio Ortega, dueño de Inditex
El golpe arancelario
EEUU es el mercado donde está el foco del golpe arancelario, ya que importa el 89% de la ropa que se vende en el país y es un mercado clave no sólo para las marcas locales, sino también para las internacionales (supone el segundo país por ventas para Inditex y top 5 en Mango).
Además de las subidas de precios anunciadas ya por grupos como Nike, Hermès o Ralph Lauren, los grupos están tratando de ganar eficiencia, ya sea renegociando sus precios a la baja en origen (Walmart en China) o reduciendo su abastecimiento a los productos que les generan más margen (Levi's).
También se está produciendo un viraje hacia mercados de aprovisionamiento menos golpeados por los aranceles, con Camboya ganando peso frente a China, e incluso buscando nuevos destinos antes inexplorados. Gokaldas, uno de los mayores proveedores indios de ropa de Gap o Walmart, ha decidido inaugurar fábricas en Kenia y Etiopía para reducir el impacto de los aranceles en sus clientes de EEUU.
Elevar la marca
Las presiones de costes y la previsión de subir tarifas se producen con un cliente más sensible al precio, que cada vez mira más a plataformas como Shein, lo que está llevando a las empresas del mid-market a aplicar una estrategia de elevar su percepción de marca y su experiencia para que el cliente esté dispuesto a pagar un poco más.
Inditex o H&M son un claro ejemplo, según el estudio, que de hecho cita a Zara como la marca pionera en aplicar esta estrategia. H&M, Gap o Bershka han reducido el número de prendas que venden a precios de entrada un 15% en dos años.
Las colaboraciones de Mango con Victoria Beckham o Zara con Steven Meisel, así como el nuevo modelo de tienda de la enseña de Inditex, también van en línea con esta premiumización.