La elevada ponderación de los bancos ha aupado al Ibex al frente del ránking de los índices más revalorizados tanto en 2024 como en el inicio de 2025. El sector bancario, no en vano, ha competido incluso con las tecnológicas de Wall Street en términos de rentabilidad. Desde ayer bancos y tecnológicas se han convertido, a uno y otro lado del Atlántico, en el epicentro de las presiones bajistas en Bolsa.
El derrumbe del 6% sufrido ayer por el Nasdaq fue el máximo exponente de la tormenta desatada en los mercados. En la sesión de hoy el índice Ibex 35 Banks, que mide la evolución de los seis bancos cotizados en el Ibex, ha llegado a superar el 7% de pérdidas. El revés adicional del 3,7% registrado ayer elevaba al 10% el correctivo sufrido en dos días.
Solo en la jornada de hoy las acciones de Banco Sabadell rozan por momentos el 10% de desplome. Santander, BBVA, CaixaBank, Bankinter y Unicaja han superado en todos los casos la barrera del 7% de caídas.
Varias firmas internacionales de inversión, como Deutsche Bank, Morgan Stanley, Barclays, Citi y JPMorgan habían advertido en los últimos tiempos de la verticalidad en las subidas del sector, a pesar de las incertidumbres latentes en los mercados. El nuevo escenario que provoca la guerra arancelaria promovida por Donald Trump ha dado alas a la corrección.
Corrección del rally
El rally bursátil de los bancos, al igual que sucede con las tecnológicas, concedía un margen muy amplio para la recogida de beneficios. El índice Ibex 35 Bank había duplicado su precio en dos años, y había multiplicado por cuatro su valor en cuatro años y medio, desde finales de 2020.
Las acciones de Sabadell, desinfladas hoy hasta un 10%, han protagonizado un espectacular rally del 170% en poco más de un año. En febrero de 2024 llegó a cotizar justo por debajo del euro por acción, en 0,99 euros. La semana pasada tocó máximos en 2,70 euros. A pesar del pinchazo superior al 10% que llega a sufrir hoy, el banco mantiene un balance del +30% solo en lo que va de año.
En periodos de mayor aversión al riesgo, la tentación de tomar plusvalías cobra especial atractivo. El giro hacia la reducción de riesgos ha incluido una rotación desde los bancos hacia sectores con un perfil más defensivo, como las utilities.
Valoraciones más ajustadas
La contundencia de las subidas acumuladas había situado las cotizaciones de los bancos del Ibex en línea o incluso por encima de las valoraciones otorgadas por el consenso del mercado.
Firmas internacionales como Morgan Stanley y Deutsche Bank habían advertido en las últimas semanas de un freno en el rally del sector. Las dos entidades incluyeron potenciales bajistas superiores a los dobles dígitos en sus nuevos precios objetivos sobre algunos de los bancos del Ibex.
Citi advertía la semana pasada que aunque el sector bancario europeo vivía el momento más positivo de los últimos 20 años en el sentimiento inversor, este grado tan elevado de optimismo había provocado que las cotizaciones de la banca europea dejaran de ser baratas, uno de sus grandes atractivos en los últimos años.
La cautela era extensible al mensaje trasladado también la semana pasada por JPMorgan. La entidad sugería sobre el rally de los bancos europeos que "el bajo rendimiento de los bancos estadounidenses ha llegado demasiado lejos y ahora mantenemos una posición más equilibrada" a uno o otro lado del Atlántico. JPMorgan argumentaba además que "si Estados Unidos entra en recesión, es poco probable que los bancos europeos obtengan mejores resultados teniendo en cuenta sus exposiciones globales y su alto apalancamiento".
Carácter cíclico
Precisamente la posibilidad de una recesión en EEUU fue uno de los grandes detonantes del vendaval de ventas de ayer. "La política comercial americana y la previsible reacción de países como la eurozona o China ha entrado en una espiral peligrosa para el ciclo", comentan los analistas de Bankinter.
Los bancos destacan entre los sectores más cíclicos del mercado, y su exposición al ciclo económico juega especialmente en contra en medio del actual rebrote de las alertas macro a uno y otro lado del Atlántico.
"Los bancos, debido a su comportamiento cíclico y su dependencia de la actividad económica, sufren ante la expectativa de una menor actividad, de menores solicitudes de crédito o consumo, o de la parálisis de las compañías ante la incertidumbre global, lo cual limita gran parte de sus beneficios en áreas como las fusiones o adquisiciones, salidas a Bolsa o emisiones de deuda", explican los analistas de XTB.
Para protegerse de estos posibles efectos negativos, un deterioro económico notable activa el temor entre los analistas de un posible aumento de las provisiones por parte de los bancos.
Un incremento sustancial de las provisiones, a su vez, podría presionar las políticas de retribución al accionista adoptadas por los bancos en medio del 'momentum' estelar que vivían en Bolsa. El sector había convertido las recompras y los dividendos en uno de su atractivos bursátiles más destacados, igualando o superando a sectores tradicionalmente líderes en este apartado como utilities y telecos.
Deuda y tipos de interés
Los analistas no pasan por alto las presiones adicionales para el sector procedentes de la deuda y de las perspectivas sobre los tipos de interés. Los analistas de Renta4 recuerdan que en el día de ayer "los movimientos defensivos en el mercado de bonos tuvo su reflejo en la Bolsa, apoyando aquellos valores de mayor duración y apalancados" y penalizando a sectores como el bancario.
El brusco repunte de la aversión al riesgo en los mercados ha disparado la búsqueda de refugio en activos defensivos como la deuda pública. El resultado es un aumento del precio de los bonos, y un desplome en las rentabilidades exigidas.
El interés del bund alemán, la deuda de referencia en Europa, cerró el pasado miércoles, justo antes del anuncio de los aranceles de Trump, en el 2,71%. Hoy baja del 2,60%. En EEUU el ajuste a la baja es más contundente, del 4,19% al 3,96% de hoy.
"Las rentabilidades en la deuda soberana caen notablemente, ante la búsqueda de seguridad", señalan los analistas de CM Capital Markets. Pero además de la búsqueda de seguridad, esta caída en los intereses de la deuda, matizan desde la firma, es también un "reflejo del aumento en la concesión de perspectivas de bajadas de tipos".
El Banco Central Europeo, en principio, tiene más margen de maniobra para bajar tipos que la Reserva Federal de EEUU. Las alertas económicas están provocando ahora un reajuste en las estimaciones sobre las tasas del BCE. Un escenario de mayores bajadas de tipos soplaría en contra de la banca.
Como explican los analistas de XTB, "el mercado empieza a descontar nuevas medidas de estímulo por parte del BCE para compensar la caída en el crecimiento económico, lo cual limita el margen de intereses de la entidades bancarias".
FUENTE: RIPE - EXPANSIÓN