16 de mayo 2024
24 de abril 2024 - 12:55hs

Cuando vacunamos a nuestros perros, generalmente esperamos protegerlos sin efectos secundarios, pero ¿qué sucede cuando aparecen reacciones adversas? Según Javier Birlanga Urbán, miembro de la Comisión Científica de la Real Sociedad Canina de España, las vacunas, aunque esenciales, pueden provocar respuestas imprevistas en algunos casos en estos animales domésticos, al igual que en los humanos.

¿Qué tipo de reacciones deberíamos esperar y cómo podemos identificarlas a tiempo? Aunque la mayoría de las vacunas son seguras para la mayoría de los perros, conocer los posibles efectos secundarios puede ayudarnos a actuar rápidamente si algo sale mal, pensando en el bienestar canino y la salud de nuestra mascota.

Cuáles son las posibles reacciones a las vacunas en perros y cómo manejarlas, según expertos veterinarios

Cuando nuestro perro es vacunado, existe una posibilidad de que experimente reacciones adversas, que según estudios se presentan en un 72,8% el mismo día de la vacunación, tal lo publicado en la RSCE. De estas, un 31,7% pueden ser de tipo alérgico mientras que un 65,8% se deben a lo que se conoce como toxicidad normal.

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FreePik La inmunosupresión temporal inducida por vacunas puede hacer que enfermedades subclínicas se manifiesten.

Estos efectos secundarios son más comunes en razas de perro pequeñas, animales castrados y aquellos que reciben múltiples dosis de la vacuna. Específicamente, las razas como el Teckel, Carlino, Boston Terrier, Pinscher y Chihuahua muestran un mayor riesgo, por pesar menos de 10kg.

Perros: estos son los tipos de reacciones que pueden tener por las vacunas

Como con cualquier tratamiento médico, existen posibles efectos secundarios que los dueños de mascotas deben conocer. Estas reacciones pueden variar en tipo y severidad, desde síntomas leves hasta condiciones que requieren atención veterinaria urgente.

FreePik Las reacciones alérgicas pueden variar desde urticaria leve hasta anafilaxia grave en algunos casos.

  • Toxicidad normal
    • Las reacciones más comunes incluyen inflamación en el sitio de la inyección, fiebre, apatía y anorexia. Estas son reacciones esperadas que indican que el sistema inmunitario del animal está respondiendo a la vacuna.
    • Estos síntomas suelen ser autolimitantes, pero pueden prevenirse o aliviarse con la administración de antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) o antihistamínicos antes y después de la vacunación.
  • Inmunosupresión temporal
    • La vacuna también puede causar una supresión temporal del sistema inmunitario, revelando enfermedades subclínicas como la parvovirosis.
    • Los cachorros que han experimentado cambios recientes o estrés son particularmente susceptibles.
    • En estos casos, es recomendable esperar a que el animal esté más estable antes de vacunar y tratar cualquier enfermedad que surja directamente.
  • Reacciones vasovagales
    • Estas se caracterizan por síntomas como hipotensión, palidez, cianosis y en ocasiones síncope, a menudo confundidos con un shock anafiláctico.
    • A diferencia del shock, las reacciones vasovagales no son inmunológicas y no requieren tratamiento con corticoides, siendo generalmente transitorias y autolimitantes.
  • Reacción anafilactoide
    • Esta puede ocurrir incluso sin previa sensibilización y se manifiesta con síntomas como angioedema y urticaria.
    • En casos severos que afectan la respiración o la laringe, se hace necesario el uso de corticoides para controlar los síntomas.
  • Reacciones alérgicas: pueden ser variadas, desde hipersensibilidad tipo I, que es la más común y suele presentar urticaria y angioedema, hasta tipos más severos como hipersensibilidad tipo II y III
    • Hipersensibilidad tipo I: se caracteriza por la aparición de urticaria y angioedema, que son inflamaciones en la superficie de la piel o en los tejidos más profundos, respectivamente. Aunque es raro, estos síntomas pueden escalar a una anafilaxia, una reacción alérgica grave y potencialmente letal. Afortunadamente, la mayoría de estas reacciones son transitorias y se resuelven por sí solas en un período de 24 a 72 horas.
       
    • Hipersensibilidad tipo II: este tipo de hipersensibilidad puede ser más grave, ya que a menudo se manifiesta con anemia hemolítica y/o trombocitopenia, donde el sistema inmunitario del perro ataca a sus propios glóbulos rojos o plaquetas. Este tipo de reacción requiere atención veterinaria inmediata para gestionar los síntomas y evitar complicaciones mayores.
       
    • Hipersensibilidad tipo III: están relacionadas con el adyuvante utilizado en la vacuna, más que con el antígeno en sí. Se caracterizan por la formación de inmunocomplejos que pueden tardar al menos siete días en desarrollarse. Si los signos clínicos se presentan antes de una semana después de la vacunación, podría tratarse de una manifestación de hipersensibilidad subclínica.
      Estas reacciones se pueden manifestar como dermatitis necrotizantes, paniculitis y vasculitis cutáneas, con un pronóstico más preocupante si hay afectación sistémica, como trombocitopenia o elevación de transaminasas.
      Estas manifestaciones cutáneas pueden empeorar con dosis sucesivas de la vacuna debido a la "memoria" de las células de la piel. También pueden incluir complicaciones neurológicas como neuropatías que resultan en parálisis ascendente, artritis y glomerulonefritis.
      En casos de hipersensibilidad grave, como la anafilaxia o cualquiera de las manifestaciones graves descritas anteriormente, los veterinarios pueden recomendar suspender el protocolo de vacunación habitual para evitar futuras reacciones adversas.
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