El último ataque mortal se produjo en la parroquia de Xustás, en Cospeito (Lugo). Un cazador de 55 años, identificado como Javier I. P., pisó accidentalmente un nido oculto de avispas velutinas mientras practicaba la caza. Al ser alérgico al veneno, sufrió una reacción fulminante pese al trabajo de los médicos que le aplicaron una inyección de adrenalina. Los servicios de emergencia no pudieron salvarle la vida.
¿Por qué estos ataques generan tanta alarma en Galicia?
La Vespa velutina, o avispa asiática, se ha convertido en una amenaza habitual en la región. Los fallecimientos en Cospeito, Irixoa y Dozón reactivan el debate sobre la convivencia con esta especie invasora, que afecta especialmente a zonas rurales donde se realizan actividades al aire libre. En los últimos años, Galicia ha registrado la mayor tasa de mortalidad por picaduras de insectos en España.
¿Cuándo llegó la avispa asiática a Galicia y por qué se ha expandido tanto?
La especie fue detectada hace más de una década y, desde entonces, su expansión ha sido constante. A pesar de los esfuerzos de la Junta de Galicia durante más de 15 años para frenar su avance, la administración admite ahora un “aumento extraordinario” de ejemplares. Las condiciones climáticas y la abundancia de alimento han favorecido su proliferación.
¿Qué riesgos implica una picadura de avispa velutina?
El peligro es doble. Por un lado, las personas alérgicas pueden sufrir una reacción anafiláctica que requiere atención médica inmediata: los síntomas aparecen en minutos y pueden ser letales si no se aplica adrenalina a tiempo. Por otro, incluso quienes no son alérgicos pueden morir si reciben un ataque múltiple, ya que más de cincuenta picaduras pueden provocar un fallo sistémico grave por intoxicación directa del veneno.
¿Qué recomiendan los servicios de emergencia?
Los médicos del 061 gallego insisten en que ante una picadura debe observarse cualquier signo de reacción alérgica —picor intenso, urticaria, mareo o dificultad respiratoria— y acudir de inmediato a urgencias. En el medio rural, se aconseja portar un autoinyector de adrenalina si se sabe de una alergia previa y evitar movimientos bruscos cerca de nidos o zonas donde las velutinas suelen anidar, como maleza o estructuras de madera.
Cómo sigue
La Junta de Galicia ha pedido “máxima precaución” a la población y ha anunciado que reforzará los operativos de control de nidos en las provincias más afectadas. Sin embargo, reconoce que la erradicación total de la especie es improbable a corto plazo. Los ayuntamientos del rural gallego demandan más recursos y formación específica para brigadas locales, así como campañas de sensibilización entre agricultores, cazadores y vecinos.
Mientras tanto, los expertos advierten que la convivencia con la avispa asiática requerirá una estrategia sostenida: mejorar los sistemas de alerta, facilitar el acceso a tratamientos de emergencia y fortalecer la coordinación entre servicios sanitarios y protección civil. Con tres muertes en dos semanas y una expansión sin freno, Galicia enfrenta el desafío de aprender a vivir —con precaución y protocolos claros— con una especie que ya forma parte de su entorno cotidiano.