Un gran incendio forestal obligó este lunes a cerrar el aeropuerto de Marsella, uno de los principales de Francia, y las autoridades pidieron a los habitantes del norte de la segunda ciudad de Francia y de varias poblaciones cercanas a mantenerse confinados y a cerrar puertas y ventanas por la fuerte humareda.
Las violentas llamas se están viendo favorecidas por un fuerte viento mistral, por las temperaturas superiores a los 30 grados y por la sequedad de la vegetación, en especial tras la ola de calor de la semana pasada.
"El fuego se propaga hacia Marsella. Se pide a los residentes del distrito 16 que permanezcan en sus casas hasta que se den instrucciones locales. El tráfico debe mantenerse lo más libre posible para permitir el trabajo de los servicios de emergencia", informó en sus redes el Ayuntamiento de ciudad francesa en la que viven unas 850.000 personas.
Un poco antes la Prefectura de la región de Provenza-Alpes-Costa Azul ya había notificado la recomendación de confinamiento a los residentes de la comuna más cercana al incendio, la de Pennes-Mirabeau, además de haber enviado mensajes de texto de alerta a la población.
Por ahora no se recomienda evacuar
Se insta a cerrar puertas y ventanas, aunque dejando libres las vías de entrada por si tuvieran que acceder los servicios de emergencias, si bien por el momento no se recomienda evacuar sin que haya órdenes de las autoridades de por medio.
Los bomberos fueron llamados a intervenir en Les Pennes-Mirabeau alrededor de las 10.50 hora en un área cerca de la autopista A 552, en el cruce entre las autopistas A55 y la A7, que debieron cerrarse al tráfico en la zona, al igual que los trenes entre Miramas y Le Estaque.
Según el medio público de información regional Ici, un vehículo se incendió y el fuego empezó a propagarse rápidamente.
Poco después del mediodía se tomó también la decisión de cerrar las pistas del cercano aeropuerto Aix Marseille Provence y ningún vuelo puede despegar ni aterrizar excepto los relacionados con las labores de incendios, precisó el canal televisivo BFM.
Toda la costa mediterránea francesa estaba en alerta desde el fin de semana por peligro de incendios forestales y el que se está produciendo a las puertas de Marsella no es el único fuego activo.
En la zona de Narbona, otro incendio iniciado ayer quemó unas 2.000 hectáreas y provocó una decena de heridos.
Este lunes, además, ese fuego obligó a cortar la circulación de la autopista A9, que conecta con España por la costa mediterránea, pero la circulación se reanudó esta mañana.