China adelanta la misión espacial para rescatar de urgencia a los astronautas varados en su estación espacial Tiangong
La decisión se tomó después de que la cápsula de reentrada del Shenzhou-20 sufriera daños (por impacto de basura espacial), lo que impidió utilizarla para el retorno de su tripulación.
En una maniobra poco habitual y marcada por la urgencia, China decidió adelantar el lanzamiento de la nave no tripulada Shenzhou-22 para ofrecer una vía segura de regreso a los astronautas que permanecen en la estación espacial Tiangong luego de un incidente que dejó inutilizada su cápsula de retorno.
El despegue, realizado este martes al mediodía desde el Centro de Lanzamiento de Jiuquan, fue confirmado por la televisión estatal CCTV. El cohete Larga Marcha 2F puso en órbita una nave cuyo lanzamiento estaba originalmente programado para 2026 y con tripulación a bordo, pero cuya agenda debió acelerarse tras un episodio que encendió alarmas en el programa espacial chino.
China Cohete
Un impacto de basura espacial que complicó la misión
La decisión se tomó después de que la cápsula de reentrada del Shenzhou-20 sufriera daños —según las primeras evaluaciones, por impacto de basura espacial—, lo que impidió utilizarla para el retorno de su tripulación.
El equipo logró regresar finalmente el 14 de noviembre en la Shenzhou-21, con nueve días de retraso sobre lo previsto, pero dejó a los astronautas de reemplazo sin un vehículo fiable para volver a la Tierra.
El lanzamiento anticipado del Shenzhou-22 busca cerrar ese vacío operativo y garantizar una ruta segura paraZhang Lu, Wu Fei y Zhang Hongzhang, la tripulación actualmente a bordo de la estación.
Según la Agencia Espacial Tripulada de China, los tres “se encuentran en buen estado y trabajan con normalidad”.
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Una prioridad estratégica para Pekín
El incidente reaviva la preocupación por el creciente riesgo que representa la basura espacial para las misiones tripuladas y subraya la determinación de Pekín de evitar cualquier contratiempo en su programa espacial, uno de los pilares de su proyección tecnológica.
China, tercera nación en enviar personas al espacio tras Estados Unidos y la antigua Unión Soviética, opera Tiangong en solitario desde su exclusión de la Estación Espacial Internacional en 2011.
El país ha convertido la continuidad de sus misiones tripuladas en un símbolo de autosuficiencia, lo que explica la rapidez con la que activó este operativo de rescate.
Con la Shenzhou-22 ya en órbita, las autoridades confían en que la ventana de incertidumbre quede atrás y en que la tripulación pueda planificar su regreso sin nuevos sobresaltos.