Un estudio reciente del Centro de Neurociencias Cajal (CNC) del CSIC revela que la microbiota intestinal puede ser crucial para potenciar los efectos positivos del ejercicio moderado sobre la memoria.
El trabajo, publicado en eBioMedicine, abre una nueva vía para desarrollar terapias basadas en la microbiota para combatir enfermedades neurodegenerativas.
El ejercicio moderado y sus efectos en la memoria
El estudio del centro de neurociencia español ubicado en la ciudad de Alcalá de Henares, cercana a Madrid, muestra que la práctica de ejercicio físico moderado, alrededor de 40 minutos de actividad a velocidad media, mejora la diversidad de la microbiota intestinal y, a su vez, potencia la memoria y la neurogénesis en el cerebro.
Los investigadores confirmaron que estos beneficios son óptimos solo con ejercicio de intensidad moderada, ya que niveles excesivos de actividad física no solo pierden eficacia, sino que pueden ser contraproducentes.
El equipo de investigación descubrió que la microbiota intestinal juega un papel modulador en la neurogénesis y la función cognitiva. A través de trasplantes de microbiota fecal entre ratones ejercitados y sedentarios, los resultados demostraron que las mejoras en la memoria y la neurogénesis dependían directamente de la microbiota de los animales que habían realizado ejercicio moderado.
Aunque los estudios se realizaron en modelos animales, los resultados sugieren que el ejercicio físico moderado, adaptado a cada individuo, podría maximizar sus beneficios tanto para el cuerpo como para el cerebro.
Este descubrimiento abre nuevas posibilidades para la personalización de las terapias físicas y el tratamiento de enfermedades cognitivas.
FUENTE: Europa Press