Izquierda Unida ha anunciado anoche que acepta la propuesta de Sumar de ocupar el cuarto puesto en su candidatura de las elecciones europeas, pero al mismo tiempo ha decidido suspender su participación en la dirección de la organización que lidera Yolanda Díaz.
En el comunicado han explicado que el cuarto puesto "no es la posición que merece", pero "la clase trabajadora y el futuro de la izquierda transformadora no merecen más división y desmoralización en el actual momento de avance reaccionario en toda Europa".
En la reunión de la ejecutiva celebrada esta tarde, IU ha decidir finalmente aceptar la propuesta de Sumar para que Manu Pineda, su candidato elegido en primarias, ocupe el cuarto lugar en la candidatura conjunta.
"Seguiremos trabajando para mejorar el acuerdo hasta el último minuto", ha anunciado Izquierda Unida, que realizará "una campaña propia, con un perfil, imagen y propuestas propias".
La formación ha explicado que la relación con Sumar será un debate central "en el ejercicio de reflexión colectiva durante el proceso asambleario de Izquierda Unida", para recuperar "la máxima presencia en todos los ámbitos, incluido el institucional".
Y mientras se desarrolla este debate, Izquierda Unida ha anunciado que no participará de los órganos del Partido Sumar hasta la celebración y decisión que adopte su Asamblea Federal.
Sumar ha evitado la autocrítica sobre las elecciones vascas pese a los reproches de IU, que achaca "los malos resultados" a la división y a la incapacidad de la coalición de Yolanda Díaz de aglutinar el espacio, que solo consiguió un escaño ayer y fue precisamente el del representante de Izquierda Unida.
La candidata a lehendakari, Alba García, la apuesta de Sumar, no ha sido capaz de sacar el escaño, pero el portavoz del partido, Ernest Urtasun, ha insistido en todo momento durante una rueda de prensa en Espacio Rastro que su objetivo era estar en las instituciones vascas y lo han conseguido.
EFE