El tenista ruso, Dani Medvedev, actualmente número 13 del ránking ATP, cayó en el US Open en cinco sets con Benjamin Bonzi (51 del mundo) por 6-3, 7-5, 6-7, 0-6 y 6-4, pero lo más llamativo fue lo que ocurrió en el tercer set.
La escena parecía escrita: Benjamin Bonzi, con dos sets de ventaja y sirviendo 5-4 para cerrar el partido. Entonces ocurrió lo impensado. Un fotógrafo invadió la pista en el segundo saque del francés y detuvo el juego. El juez de silla ordenó repetir como primer servicio, lo que hizo estallar a Medvedev, que encaró al árbitro a los gritos:
“¿Eres un hombre? ¿Por qué tiemblas? Se paga por partido, no por horas”, le lanzó el ruso en uno de sus arranques más virulentos. El estadio, lejos de calmarse, se sumó al caos: seis minutos de silbidos, gritos y un ambiente de circo en plena Arthur Ashe.
Del abismo al renacer
Ese paréntesis encendió a Medvedev. Salvó el punto de partido, ganó el tie-break y arrasó el cuarto set con un 6-0 que hizo temblar al francés. El público, dividido entre abucheos y ovaciones, presenció un renacer casi épico del campeón de 2021.
Pero la montaña rusa emocional terminó pasando factura al ruso. Bonzi recuperó el control en el quinto set y cerró con temple la victoria: 6-3, 7-5, 6-7(5), 0-6 y 6-4. Fue su tercera victoria consecutiva sobre Medvedev en primeras rondas de Grand Slam.
El francés celebró con discreción, mientras Medvedev abandonaba la pista visiblemente frustrado, consciente de que su temporada de grandes torneos quedó marcada por eliminaciones tempranas y polémicas.