El periodista y sacerdote jesuita Antonio Pelayo, corresponsal en el Vaticano desde hace más de tres décadas y colaborador habitual de Antena 3, fue denunciado por presunta agresión sexual, según adelantó el diario italiano Il Corriere della Sera.
La Fiscalía de Roma interpuso cargos contra el veterano informador por un supuesto intento de contacto íntimo no consentido con otro periodista de 40 años, durante los días posteriores a la muerte del papa Francisco, el pasado 16 de abril.
Pelayo, de 81 años, natural de Valladolid y considerado el decano de los corresponsales españoles en Roma, goza de amplio reconocimiento en el ámbito periodístico y eclesiástico por su larga trayectoria cubriendo la actualidad del Vaticano y la Santa Sede.
La denuncia en una comisaría de Roma que validó la Fiscalía
Según la denuncia presentada por la presunta víctima, ambos periodistas mantenían una relación profesional y de amistad, que se quebró tras una visita a la residencia del sacerdote, cuando este habría intentado propasarse con tocamientos no consentidos.
En una primera visita, días antes, el encuentro había transcurrido con normalidad. El denunciante decidió acudir a una comisaría romana para formalizar la acusación.
La policía italiana considera que existen indicios de un posible delito de acoso, una valoración que fue respaldada por la fiscalía.
El denunciante aseguró haberse sentido traumatizado por lo ocurrido, mientras que, según su testimonio, el corresponsal intentó mantener el contacto en los días posteriores, lo que lo llevó a mudarse a otra ciudad.
Por el momento, ni el entorno del sacerdote ni los medios con los que colabora emitieron declaraciones públicas sobre el caso, que comenzó a generar repercusión en Italia y en España por el alto perfil del acusado y su extensa carrera en el periodismo religioso.