La Guardia Civil ha detenido a un hombre de 35 años que, sin carnet de conducir y visiblemente alcoholizado recorrió 52 kilómetros en contramano por la Autopista Vasco-Aragonesa (AP-68) a su paso por La Rioja al volante de un coche robado.
Tras comparecer este martes ante el Juzgado de Instrucción número 1 de Logroño, el juez ha decretado su ingreso en prisión provisional sin fianza.
Los delitos que se le imputan
Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de La Rioja, el hombre está acusado de un delito de conducción temeraria con manifiesto desprecio por la vida de los demás, además de varios delitos contra la seguridad vial.
Los hechos ocurrieron en la noche del pasado domingo, 26 de octubre, cuando varios ciudadanos alertaron al SOS Rioja y a la Guardia Civil de que un turismo circulaba en sentido contrario por la AP-68, avanzando hacia Zaragoza por la calzada reservada al tráfico hacia Bilbao.
La Guardia Civil activó de inmediato un operativo de emergencia para advertir a los demás conductores y detener el tráfico con el fin de evitar un accidente. Finalmente, el vehículo fue interceptado a la altura de Logroño, alrededor de las 23:00 horas.
Comportamiento agresivo
Durante la intervención, el conductor adoptó una actitud impulsiva y agresiva hacia los agentes, a quienes facilitó datos de identidad falsos. Tras contactar con las autoridades de Rumanía y Moldavia, los agentes lograron confirmar su verdadera identidad.
Las investigaciones permitieron comprobar que el vehículo había sido sustraído previamente, y que el hombre carecía de permiso de conducción. En la prueba de alcoholemia dio un resultado de 0,75 mg/l en aire espirado, más del triple del límite legal permitido, y se negó a someterse al test de drogas.
Por todo ello, fue detenido como presunto autor de los delitos de falsedad documental, usurpación de identidad, hurto de vehículo a motor, conducción temeraria, conducción bajo los efectos del alcohol, carecer de permiso de conducción y resistencia a someterse a la prueba de detección de drogas.
La Guardia Civil y el TSJ de La Rioja han subrayado la gravedad del riesgo generado, destacando que la rápida actuación de los agentes y la colaboración ciudadana evitaron un posible siniestro de consecuencias fatales.