La noche de Oviedo ha soprendido con una peligrosa práctica que no para de crecer. Y es que en varios bares de la ciudad, se ofrecen chupitos de diferentes licores, a un precio de sólo cincuenta céntimos, a los clientes que sean capaces de soportar una descarga eléctrica que dura diez segundos y se va intensificando a medida que corre el tiempo. Lo llaman el "calambrazo" y se ha puesto de moda, sobre todo entre los consumidores más jóvenes.
El Grupo Municipal de Vox de Oviedo reclamó una "actuación inmediata" por parte del Gobierno local tras conocerse la existencia de este peligroso reto que se difunde a través de redes sociales.
El "calambrazo"
Esta práctica, bautizada como 'el calambrazo', ha sido publicitada en las redes sociales del mismo establecimiento, donde pueden verse vídeos de jóvenes, incluso algunos menores, exponiéndose a esta actividad.
Desde Vox consideraron que "resulta inaceptable que en Oviedo se esté normalizando un tipo de ocio basado en el riesgo físico y la degradación personal a cambio de alcohol barato y exposición en redes sociales", sostiene la portavoz municipal, Sonsoles Peralta.
La edil de Vox Oviedo exige que el equipo de gobierno "abra de inmediato un expediente para investigar los hechos, evaluar la legalidad del dispositivo utilizado y determinar si se ha incurrido en infracciones administrativas o penales, en especial en lo relativo al consumo de alcohol por menores y a la seguridad de las personas".
Los peligrosos "retos virales"
Un asiduo cliente de estos bares, afirma que los más jóvenes son los que más se someten al "calambrazo" porque es una forma de "pagar menos" por las consumiciones y porque de esa manera, pueden pasarla bien aunque "sufriendo un poco" junto a sus amigos que también lo hacen o simplemente riéndose de los demás.