El novelista barcelonés Eduardo Mendoza ha sido seleccionado como el ganador del prestigioso Premio Princesa de Asturias de las Letras 2025. El anuncio se hizo durante una rueda de prensa celebrada en el Hotel Oviedo Cervantes.
Mendoza, quien es reconocido por su vasta contribución a la literatura española contemporánea, se convierte en el segundo galardonado de los ocho premios internacionales que otorga la Fundación Princesa de Asturias en su 45ª edición. El escritor competía con 24 candidaturas de 16 nacionalidades diferentes.
El legado literario de Eduardo Mendoza
Eduardo Mendoza (nacido en Barcelona el 11 de enero de 1943) es considerado uno de los autores más relevantes de la narrativa española, especialmente por su innovador enfoque durante la Transición. Su carrera abarca más de cuatro décadas, durante las cuales ha combinado su pasión por la escritura con una profunda comprensión de la sociedad española y catalana, a menudo con un particular sentido del humor que impregna toda su obra.
La primera novela de Mendoza, La verdad sobre el caso Savolta (1975), se ha considerado un hito de la narrativa española contemporánea, marcando el inicio de una serie de obras que exploran géneros como la novela negra, la ciencia ficción y la sátira social. Con El misterio de la cripta embrujada (1979) y El laberinto de las aceitunas (1982), Mendoza consolidó su fama, fusionando humor y crítica social con un estilo único.
Su obra más conocida, La ciudad de los prodigios (1986), es una de las grandes novelas sobre Barcelona, ciudad que siempre ha sido un eje central de su narrativa. Otros títulos notables incluyen Sin noticias de Gurb (1991), Una comedia ligera (1996) y la trilogía Las tres leyes del movimiento (2018-2021), que demuestran su habilidad para crear personajes entrañables y complejos mientras explora con agudeza los vaivenes históricos y sociales.
Un hombre del siglo XX
A lo largo de su carrera, Mendoza ha destacado por su capacidad para reinterpretar el pasado, especialmente la Barcelona de la posguerra y la Transición, a través de una mirada crítica y, a menudo, irónica. En 2016, al recibir el Premio Cervantes, el mayor galardón literario de habla hispana, Mendoza destacó por su humor afilado, proclamando: "Seguiré siendo el que siempre he sido: Eduardo Mendoza, de profesión, sus labores". Esta actitud, tanto irónica como reflexiva, ha sido un sello distintivo de su estilo.
En sus obras, Mendoza no solo explora la realidad española, sino que también se muestra como un profundo conocedor de la sociedad contemporánea, lo que se refleja en sus análisis sobre el "procés" catalán y sus reflexiones sobre el siglo XXI, un tiempo que él considera ajeno a su visión del mundo.
Un escritor catalán que escribe en castellano
Mendoza ha sido objeto de debate en Cataluña, donde su escritura en castellano ha sido una cuestión recurrente en discusiones sobre la identidad cultural catalana. Sin embargo, su figura literaria ha trascendido estas polémicas, y en 2013 recibió el Premio Nacional de Cultura de la Generalitat de Cataluña, siendo el primer autor en lengua castellana en obtener dicho galardón.
El jurado del Premio Princesa de Asturias de las Letras destacó que Mendoza ha logrado “crear un vínculo biográfico y estético entre el autor y su ciudad de origen, Barcelona”, ampliando “los márgenes de la narrativa actual con ironía y sentido de la parodia”.
Impacto y proyección del galardón
El Premio Princesa de Asturias de las Letras 2025 no solo es un reconocimiento al legado literario de Eduardo Mendoza, sino también un reconocimiento a su capacidad para mezclar géneros y estilos, reflejando con humor y crítica los grandes cambios sociales de España desde la transición hasta la actualidad. Este galardón es el broche de oro para una carrera llena de premios y distinciones, y reafirma la relevancia de Mendoza en el panorama literario internacional.
Con este reconocimiento, Mendoza se une a una selecta lista de autores que han sido premiados en ediciones anteriores del galardón, consolidando su lugar como una de las voces más influyentes de la literatura española moderna.
FUENTE: El Observador