Una montañista de 27 años, vecina de Tudela (Navarra), ha fallecido tras sufrir una caída en una zona abrupta de la ladera del Pico de las Neveras, en el término municipal de Panticosa (Huesca). Este saliente tiene 2.891 metros de altitud e implica a diversas rutas.
Según ha informado la Guardia Civil de Navarra, el aviso se recibió a las 10.09 horas en la Central 062 a través del COS Navarra, después de que un familiar informara de que la joven había salido el día anterior para realizar una ruta por la zona de Baños de Panticosa, acompañado de sus dos perros. No regresó posteriormente a su domicilio y su vehículo fue localizado en el paraje de Casa Piedra de Baños de Panticosa.
Tras la llamada, se activaron los Grupos de Rescate Especial de Intervención en Montaña (GREIM) de Panticosa, además de la Unidad Aérea de Huesca y el médico del 061.
A las 15.10 horas, tras sobrevolar la zona, se localizaba el cuerpo sin vida de la joven en la ladera del Pico de las Neveras. Junto a él, uno de los dos perros también había fallecido, pero el otro no ha sido localizado.
Durante la evacuación, las condiciones meteorológicas fueron adversas, sobre todo por las fuertes rachas de viento. El cuerpo fue trasladado en helicóptero hasta el Instituto de Medicina Legal de Huesca.
Más montañistas rescatados en verano y en el Pirineo aragonés
Según los datos recogidos por el Gobierno central a través del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, en 2020, los meses en los que se produjeron más rescates fue durante la temporada de verano: 182 en agosto (136 en helicóptero y 46 a pie) y 149 en julio (106 y 43, respectivamente).
Frente a estos datos, el mes del mismo año en el que menos rescates se hicieron fue abril, con tan solo 4 y a pie. Con los últimos datos actualizados de 2020, de todos los rescates realizados ese año (790), 76 montañistas estaban fallecidos, 520 heridos y 530 ilesos.
Los datos del Gobierno también muestran que la mayoría de los rescates se produce en aquellos entornos donde las personas están haciendo senderismo, con un total de 417 aventureros.
La mayoría de estos accidentes se producen por tropiezos y caídas en el mismo nivel, seguidos de descuidos y pérdidas en el entorno natural. En 2020, ninguno de los rescates se produjo por avalancha de nieve, ni rotura del material de escalada (cuerdas o anclajes), ni por electrocución por rayos.
FUENTE: El Observador