Vox arremetió contra Mercadona por sumarse a una campaña de la Organización de Naciones Unidas (ONU) a favor de los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030, entre los que se encuentran el cambio climático, la corrupción, la desigualdad y la sequía.
La campaña Los ODS por bandera pretende sumar a empresas, personas e instituciones "bajo el simbolismo de una única bandera", con el fin de reivindicar la sostenibilidad empresarial y el desarrollo sostenible, además de combatir desafíos los desafíos de la crisis climática y de salud.
Mercadona se sumó a la campaña a través de sus cuentas sociales, recordando que forma parte del pacto mundial de las Naciones Unidas por la sostenibilidad empresarial desde 2011 y dando cobertura al material gráfico de la iniciativa.
Por eso, el partido de Santiago Abascal reclamó de manera pública a la cadena de supermercados que "rectifiquen (sic) esta propaganda" a través de su cuenta oficial de X (antes Twitter), con un mensaje que fue replicado por dirigentes, cargos y simpatizantes de la formación ultraconservadora, además de numerosas cuentas anónimas.
"Desde Vox, hemos defendido siempre a las empresas españolas cuando eran objeto de ataques políticos extremistas. Por eso nos sorprende que una empresa privada se dedique a hacer campañas políticas, enarbolado una bandera que está amenazando nuestro campo, nuestra industria y el progreso de todos los españoles. Esperemos que rectifiquen esta propaganda", dice el mensaje del partido.
Mercadona no fue la única empresa o institución que se sumó a la iniciativa de la ONU en España, que comparten compañías de supermercados como Consum, al igual que sociedades deportivas como el Real Madrid o el Atlético de Madrid. También le dieron espacio la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Iberdrola y la Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), entre decenas de organizaciones.
Mercadona ya había sido objeto de señalamiento por parte de Unidas Podemos, que acusó a su presidente y máximo accionista, Juan Roig, de ser un "capitalista despiadado".