29 de septiembre de 2026 19:57 hs

Presionado por un desbalance en la caja del gobierno, donde los ingresos no alcanzan para cubrir los gastos mientras el peso de la deuda aumenta hasta niveles preocupantes, el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, decidió tocar las puertas del Fondo Monetario Internacional (FMI) para que el organismo ayude a estabilizar la economía.

“He dado instrucciones claras al señor ministro de Hacienda y a todo el equipo económico para que se pongan al frente de las conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para buscar una salida negociada a la crisis”, afirmó De la Espriella, quien recurrió a un ejemplo simple para ilustrar la situación de las finanzas públicas: “sus ingresos son menores que el pago de su deuda y el funcionamiento”.

El equipo de De la Espriella elaboró para 2027 lo que denomina el “presupuesto de la verdad”, en el que incluyó obligaciones que, según sostiene, ocultó el gobierno del expresidente Gustavo Petro. Al contrastar ingresos y gastos, el déficit proyectado asciende a 9,4% del PIB, el mayor en la historia reciente del país, incluso superior al registrado durante la pandemia de covid, cuando fue necesario importar vacunas y extender subsidios para sostener la economía.

Más noticias

El gobierno prevé un recorte del gasto equivalente a 2,2% del PIB para reducir el desbalance y planea obtener financiamiento externo por unos 27.000 millones de dólares, más del doble de lo requerido este año. La tendencia ya encendió las alarmas de calificadoras como Fitch, S&P y Moody’s, que en los últimos doce meses ajustaron a la baja la nota de Colombia.

En su último reporte Fitch analiza las perspectivas y señala respecto a la idea del gobierno de reducir gasto que "para generar grandes ahorros estos recortes deberán aplicarse a rubros rígidos como salarios y transferencias sociales, que constituyen el grueso del presupuesto, lo cual será impopular”.

La revisión

Tras el anuncio presidencial, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, explicó que se solicitó al FMI “adelantar la misión de su equipo técnico para que haga una evaluación independiente del estado de la economía y de los planes de gobierno en materia macroeconómica”. Se trata de la consulta del Artículo IV, un examen periódico en el que el organismo evalúa la situación del sistema financiero, las proyecciones de crecimiento, empleo e inflación, y la viabilidad de las metas fiscales.

Además, el Ministerio de Hacienda señaló que este es “un primer paso para profundizar el diálogo sobre nuevas formas de colaboración con el Fondo”, sin precisar el alcance de esos mecanismo.

El subgerente técnico del FMI, Nigel Chalk, aterrizó en Bogotá para reunirse con el ministro de Hacienda y el vicepresidente de la República, José Manuel Restrepo. Tras el encuentro, Chalk afirmó que el organismo está “dispuesto a apoyar los esfuerzos de Colombia para hacer frente a sus retos fiscales” y adelantó que esperan “continuar la colaboración con su equipo en Washington la próxima semana”.

Agregó a través de un comunicado que "la adopción de medidas oportunas y creíbles para reducir los desequilibrios fiscales puede contribuir a fortalecer la confianza, reducir los costos de financiamiento y crear condiciones más propicias para la inversión privada y la creación de empleo".

Las opciones

Hasta 2025, Colombia contó con la Línea de Crédito Flexible del FMI, que le permitía acceder de emergencia a unos 8.000 millones de dólares sin negociaciones previas. Este instrumento está reservado para economías con fundamentos macroeconómicos sólidos, pero ante el deterioro fiscal, el organismo puso el mecanismo en revisión y la administración de Petro optó por cancelarlo.

El ministro de Hacienda y el vicepresidente de Colombia junto Nigel Clarke, subdirector gerente del FMI.

El ministro de Hacienda y el vicepresidente de Colombia junto Nigel Clarke, subdirector gerente del FMI.

Ahora el abanico de posibilidades frente al organismo es más exigente. En el extremo más severo figura el Servicio Ampliado, diseñado para países con desequilibrios estructurales profundos; este mecanismo exige reformas de gran calado y envía a los mercados la confirmación de que las finanzas atraviesan una fase crítica.

Como alternativas intermedias aparecen la Línea de Precaución y Liquidez, pensada para contingencias de corto plazo con evaluaciones semestrales, y el acuerdo Stand-By, que desembolsa recursos por tramos sujetos al cumplimiento de metas. No sería un terreno inédito: en 1999, en medio de una de sus peores recesiones, Colombia pactó un esquema similar en el que cada giro de dinero estuvo condicionado a un calendario de reformas.

Las perspectivas

El exministro de Hacienda Mauricio Cárdenas explicó en Blu Radio que el país debería aprovechar las líneas del organismo multilateral, que prestan a bajas tasas de interés, para sustituir deuda onerosa. “Es muy atractivo tomar la plata barata del Fondo al 4% para pagar anticipadamente créditos caros contratados al 15%”, sostuvo el economista, quien se inclinó por solicitar un paquete de unos 20.000 millones de dólares para aliviar de inmediato el servicio de la deuda y liberar recursos en el presupuesto.

Oscar Torrealba, economista y técnico del Instituto de Ciencia Política, advierte que es necesaria una cirugía institucional. “Lo que hace falta realmente es una reforma profunda del Estado colombiano. Es un Estado sobredimensionado, con organismos con funciones duplicadas”, señala Torrealba, para quien el debate no debe limitarse a la tijera fiscal: “No hay que recortar por recortar. Primero debe haber una discusión política sobre qué Estado se quiere para luego hacer un diseño de reforma que implique una disminución del gasto público".

Al observar la coyuntura señala que dada la magnitud del déficit fiscal "este año será inevitable acudir al financiamiento".

José Antonio Ocampo, profesor de la Escuela de Asuntos Internacionales y Públicos de la Universidad de Columbia, escribió en su cuenta de X: "Me parece bien que el gobierno dialogue con el FMI sobre su política fiscal. No tendría sentido, sin embargo, pedirles un crédito con condicionalidad. Lo que sí es conveniente es tener de nuevo la Línea de Crédito Flexible, cuando tengamos de nuevo los requisitos correspondientes".

Más noticias

Te puede interesar

Más noticias de Uruguay

Más noticias de Argentina

Más noticias de España