El alineamiento del gobierno de Delcy Rodríguez con la administración de Donald Trump se hará visible la próxima semana en el primer cara a cara que tendrán en Nueva York. El encuentro se dará al margen de la Asamblea General de la ONU, al que asistirá la presidenta interina de Venezuela. Después de especulaciones y rumores sobre el viaje, la visita fue confirmada por el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz.
Según explicó Waltz, la reunión entre ambos será "informal" más que una bilateral formal. Trump dará el martes por la mañana su discurso ante la Asamblea General de la ONU y luego participará en varias reuniones bilaterales. El presidente estadounidense "participará en un aparte con la presidenta encargada Rodríguez de Venezuela, y luego partirá de Nueva York hacia la Casa Blanca esa misma noche", dijo el funcionario en una charla con medios.
El domingo pasado, ante la consulta de la cadena CNN sobre si esperaba verse con Rodrígez en el marco de la Asamblea General, Trump respondió "puede ser".
Este será el primer encuentro entre un presidente estadounidense y un gobernante venezolano en más de 11 años, desde la breve reunión que mantuvieron Barack Obama y Nicolás Maduro durante la Cumbre de las Américas de 2015, celebrada en Panamá.
El vínculo de Venezuela con EEUU
El primer cara a cara entre Trump y Rodríguez se da además después de que ambos países anunciaran el mes pasado un acuerdo petrolero que le dará a Washington el control mayoritario de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo de Venezuela.
Desde que el 3 de enero Nicolás Maduro fue capturado y trasladado a Nueva York por fuerzas estadounidenses, Rodríguez quedó al frente de un gobierno tutelado por Washington. La exvicepresidenta de Maduro, que según la Constitución venezolana ostenta provisionalmente la presidencia hasta que se celebren elecciones, se amoldó rápidamente a la presión de Washington y se ha alineado decididamente con los objetivos económicos de Trump.
Delcy Rodríguez con el secretario de Energía de EEUU, Chris Wright
AFP
El presidente estadounidense ha elogiado en varias ocasiones la colaboración de Rodríguez, sobre la que ha dicho que está haciendo un "gran trabajo". Además, Estados Unidos retomó las relaciones diplomáticas con Venezuela, que estaban rotas desde 2019, y sacó a la mandataria interina de su lista de dirigentes sancionados. El gobierno venezolano, por su parte, liberó a presos políticos, inició un diálogo con parte de la oposición y esta semana desbloqueó a una serie de medios en el país.
Desde el principio, la administración Trump delineó una hoja de ruta en tres fases para Venezuela: estabilización, recuperación económica y una eventual transición democrática. Sin embargo, la realidad sobre el terreno muestra dos vías: mientras los acuerdos energéticos marchan a toda velocidad, las reformas políticas avanzan con lentitud y un proceso electoral que respete el voto de los venezolanos luce lejano y difuso.
Para Iván Rojas, directivo del Consejo Venezolano de Relaciones Internacionales (COVRI), un encuentro con Trump "es dar muestras al resto del mundo de que Venezuela está en otro momento, saliendo de ese periodo de fuerte represión, haciendo más cómodo para los gobiernos del mundo el normalizar relaciones con Venezuela".
"Lavar la imagen para salir del aislamiento político en el que está sumida Venezuela es una estrategia de diplomacia distinta a la que había antes. Pero eso no significa respeto a los derechos humanos", declaró Juan Carlos Apitz, abogado y decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Central de Venezuela, a la agencia AFP.