Con una población de 850.000 habitantes, Guyana, el único país de habla inglesa en América del Sur, tiene 750.000 ciudadanos habilitados para votar en estas elecciones legislativas de una sola vuelta, en las que el candidato cuyo partido obtenga la victoria será proclamado presidente.
Las elecciones se disputan entre seis candidatos, con tres favoritos: el actual presidente Irfaan Ali, líder del Partido Progresista del Pueblo/Cívico (PPP/C), que busca la reelección fortalecido por la bonanza petrolera, pero cuestionado por el aumento en el costo de vida; Aubrey Norton, líder de la Alianza para la Unidad Nacional (APNU), coalición opositora integrada por seis partidos; y el empresario multimillonario Azurddin Mohamed, candidato por el partido Invertimos en la Nación (WIN), sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por evasión fiscal y acusado por el gobierno de mantener vínculos con Caracas.
La población de Guyana está profundamente dividida según su origen, con marcadas diferencias entre las comunidades de ascendencia india, africana e indígena. Tradicionalmente, el voto se reparte entre el partido de Ali, de origen indio, y los seguidores de la organización de Norton, de ascendencia afroguyanesa. En estas elecciones, Mohamed busca romper con años de bipartidismo.
Todos los partidos en estas elecciones se comprometieron a proteger la soberanía del país, incluido el WIN, frente al intento de avance de Venezuela, que convocó a elecciones en mayo para elegir un gobernador para la región del Esequibo, aunque sin incursiones en el área. Sin embargo, sí hubo fuertes disputas sobre la administración de los nuevos ingresos derivados del auge petrolero. Norton acusa al gobierno de Ali de "corrupto" y de "no tomar medidas para abordar" el alto costo de la vida.
En 2020, la comisión electoral tardó cinco meses en proclamar al ganador, después de que la coalición del gobierno saliente también reivindicara su victoria.
La riqueza petrolera de Guyana
En 2015, el gigante estadounidense ExxonMobil descubrió un yacimiento de petróleo frente a las costas de Guyana que, según se cree, contiene 11.000 millones de barriles. El hallazgo puso al país en el top 20 de naciones con mayores reservas del mundo, superando a Arabia Saudita y Kuwait en el ranking de petróleo per cápita.
Actualmente, Georgetown produce 650.000 barriles de petróleo diarios, y se espera que su producción se duplique para 2030. Gracias al auge petrolero, la economía del país creció un 63% en 2022 y un 43% en 2024, logrando la tasa de crecimiento del PIB más alta de América Latina.
Lo complejo es que mientras la riqueza del país se disparó, gran parte de la población todavía vive en condiciones de pobreza. Hay que "distinguir entre crecimiento y desarrollo, asegurar que la riqueza se traduzca en desarrollo, y no solo en carreteras e infraestructura", dijo Neville Bissember, profesor de derecho en la Universidad de Guyana, a AFP. "Hay modelos a seguir: Botsuana, Singapur, Malasia. No necesitamos reinventar la rueda", agregó.
Conflicto territorial con Venezuela
El conflicto territorial con Venezuela tiene años, pero adquirió nueva relevancia en los últimos tiempos debido a los descubrimientos petroleros en la región. Venezuela reclama desde hace mucho tiempo el Esequibo, una vasta área de 160.000 kilómetros cuadrados que representa dos tercios del territorio de Guyana.
El país considera que las fronteras con Venezuela fueron establecidas en 1899, durante la época colonial británica, mientras que Venezuela sostiene que la verdadera frontera corresponde a la de 1777, de la época de la colonización española.
Desde 1962, Venezuela rechaza la decisión de la Corte Internacional de Justicia que en 1899 adjudicó el Esequibo a Guyana, entonces colonia del Imperio Británico. En 1966, tras la independencia de Guyana, ambos países firmaron el Acuerdo de Ginebra, comprometiéndose a encontrar una solución práctica y mutuamente satisfactoria.
En los últimos años, la tensión entre los dos países creció, y en diciembre de 2023, Nicolás Maduro convocó un referéndum para consultar a los venezolanos sobre el destino de este territorio. Tras ello, en marzo de 2024, se aprobó la Ley Orgánica para la Defensa de la Guyana Esequiba, con el objetivo de anexar este territorio a Venezuela.
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AP
La última escalada del conflicto ocurrió en mayo, cuando Maduro convocó elecciones para elegir, por primera vez, a representantes venezolanos de la región del Esequibo, un territorio sobre el cual, a día de hoy, Caracas no tiene soberanía.
Apoyo de Washington a Guyana y presión sobre Venezuela
Estas próximas elecciones en Guyana se celebrarán en medio de una creciente presión por parte de Estados Unidos hacia Venezuela, con el despliegue de más de 4.000 militares, aviones, barcos y lanzamisiles, ordenado por el presidente Donald Trump, para patrullar las aguas cercanas a Venezuela y el Caribe con el objetivo de "combatir a los carteles del narcotráfico".
El gobierno guyanés cuenta con el apoyo de Washington en la disputa histórica con Venezuela. Al momento, hay 200 empresas estadounidenses operando en Guyana. Y no solamente orientadas a la explotación petrolera, sino a diversos servicios derivados.
Guyana - estación de ExxonMobil - EFE
Una estación de Exxon Mobil en Georgetown
EFE
El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, visitó Guyana en marzo de este año, en lo que fue la tercera visita de un secretario de Estado estadounidense al país en menos de cinco años, tras las realizadas por Mike Pompeo en 2020 y Antony Blinken en 2022. Previamente, nunca antes un jefe de la diplomacia de EEUU había recorrido la isla.
"Guyana tiene una gran oportunidad. Nos centraremos en la cooperación en seguridad y en cómo podemos impulsar el acuerdo de mayor cooperación en seguridad con Guyana, similar a lo que estamos trabajando con algunos de los países del Golfo", explicó Mauricio Claver-Carone, enviado especial del Departamento de Estado para América Latina, en una llamada de prensa de la que participó El Observador USA.
Claver-Carone denunció la "extorsión del régimen venezolano sobre estas islas del Caribe" y "la intrusión sobre la soberanía territorial de Guyana". Pero destacó que el Caribe se una a Guyana contra las amenazas de Venezuela como un hecho extraordinario. "Queremos asegurarnos de que Guyana tenga la seguridad necesaria para continuar su trayectoria histórica en el desarrollo de su industria energética, para que también podamos ayudar a sus socios caribeños a beneficiarse de ello", completó.