Las reservas iraníes de uranio enriquecido cerca del nivel necesario para fabricar armas nucleares tuvo un drástico aumento en los últimos tres meses, desafiando la creciente presión internacional sobre la República Islámica para que frene sus actividades atómicas.
Las existencias de uranio enriquecido hasta el 60% en forma de hexafluoruro de uranio aumentaron de 92.5 kilos en el último trimestre, a 274.8 kilos, según uno de los dos informes confidenciales del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) a los Estados miembros, difundido por Reuters. La OIEA es un organismo autónomo dentro del sistema de las Naciones Unidas.
En su primera presentación desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca el mes pasado, el OIEA dijo que Teherán había multiplicado por siete la tasa de acumulación mensual de uranio altamente enriquecido desde diciembre. En principio, si esa cantidad de uranio se enriquece aún más, el país ya podría llegar a fabricar el equivalente a una bomba de material al mes, según el criterio del OIEA.
¿Irán tiene armas nucleares?
“El aumento significativo de la producción y la acumulación de uranio altamente enriquecido por parte de Irán, el único Estado no poseedor de armas nucleares que produce dicho material, es motivo de grave preocupación”, escribió el director general del OIEA, Rafael Mariano Grossi, en el informe de 14 páginas.
Este material podría alcanzar rápidamente los niveles típicos de las armas nucleares, lo que preocupa desde hace tiempo a Estados Unidos, Europa e Israel. Irán niega que su desarrollo nuclear tenga fines militares, asegurando que se centra en la energía y la tecnología civil.
Logotipo del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) - EFE.webp
Logotipo del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la agencia nuclear de la ONU.
EFE
Campaña de máxima presión
Tras retirarse de un acuerdo internacional que limitaba la actividad nuclear de Irán a cambio de un alivio de las sanciones durante su primer mandato, Trump reactivó este mes la llamada campaña de máxima presión para debilitar la economía de la nación del golfo Pérsico.
En ese sentido, el 14 de febrero, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, aseguró que la intención de Estados Unidos es de reducir las exportaciones de petróleo de Irán a solo una décima parte de los niveles actuales.
Trump dijo que “preferiría” un nuevo acuerdo nuclear, aunque el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, descartaron la posibilidad de entablar nuevas las conversaciones con EE.UU. mientras este continúe intensificando su estrategia de máxima presión sobre la República Islámica, informó Bloomberg.
En medio de este contexto, el OIEA señaló que se está agotando el tiempo para que la diplomacia imponga nuevas restricciones a las actividades de la república islámica.
El informe del OIEA llega mientras aumenta la tensión entre Israel y el grupo militante Hamás, respaldado por Irán y calificado de organización terrorista por EEUU y muchos otros países. El frágil alto al fuego entre ambas partes en Gaza expira la próxima semana, sin que se hayan producido avances concretos hacia una prórroga.
Los últimos datos nucleares se prepararon para la junta del OIEA, que se espera que sopese una nueva resolución de censura contra Irán cuando se reúna el 3 de marzo en Viena. En la última reunión, se encargó a los inspectores que recopilaran pruebas que pudieran utilizarse para volver a imponer las sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU antes de que expiren en octubre. Se espera que ese informe especial se publique en el segundo trimestre.