9 de febrero 2026 - 15:11hs

En el Levi’s Stadium, ante la mirada de millones de espectadores, una mujer le sirvió lo que parecía ser un shot de cañita a Bad Bunny durante el show de medio tiempo del Super Bowl. Esa mujer es Antonia Rodríguez, conocida popularmente como “Toñita”, una empresaria de 85 años y propietaria del Caribbean Social Club, un bar y espacio social con una fuerte historia de raíces puertorriqueñas y caribeñas, un emblemático ícono latino de Nueva York.

Toñita es mucho más que una dueña de bar; es un mito viviente y la guardiana del último bastión latino que resiste el implacable proceso de gentrificación en la Gran Manzana. A pesar de haber recibido ofertas de hasta 9 millones de dólares por su local, ella se mantiene firme en su decisión de no vender, asegurando que el club seguirá abierto "todo el tiempo que Dios quiera".

María Antonia Cay, conocida como Toñita..

Durante décadas, este lugar fue el punto de encuentro para la comunidad puertorriqueña y latina en la ciudad, ofreciendo comida tradicional, bebidas y un ambiente cultural. En su negocio, además de mesas de billar y conversación, Toñita cocina diariamente arroz con porotos y pollo al estilo boricua, manteniendo vivo un espacio social que durante 50 años ha servido como refugio para la diáspora puertorriqueña.

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La relación entre el artista y la empresaria viene de largo. Bad Bunny visitó en diversas ocasiones la "casa de Toñita", como se conoce popularmente a su local en Brooklyn. De hecho, en el tema "NUEVAYoL" de su último álbum, Debí Tirar Más Fotos, el cantante no solo la menciona, sino que grabó parte del videoclip en el negocio. El vínculo se estrechó en julio del año pasado, cuando Toñita viajó a Puerto Rico para asistir a la residencia de conciertos del artista; allí se saludaron y, apenas siete meses después, sorprendieron desde el Super Bowl.

Caribbean Social Club

"A ella le importa el respeto de la comunidad"

En julio de 2024, Toñitas cumplió 50 años abierto, y en diálogo con El Observador USA, el puertorriqueño Giovanni González, amigo, cliente y asistente de Toñita, recordó por qué ella y el lugar son tan especiales: "A ella no le importa el dinero. Ella gana aún más respeto de parte de la comunidad. Esa razón la hace tan especial acá en Nueva York, un lugar donde la mayoría de la gente solo busca nutrirse de dinero. Y ella tiene un kiosquito humilde en el centro de todo eso donde la gente se nutre de amor. Y es tan raro verlo que cuando la gente lo descubre es contagioso. Es bien difícil dejarlo. Y te puedo decir, he vivido aquí ya seis años y no he encontrado ningún lugar como este. Este es demasiado especial", relató Giovanni.

Giovanni, además, oficia de vocero del mítico espacio, al que visitaron estrellas como Madonna, Maluma y Rauw Alejandro. González se crió en San Juan y llegó a Nueva York en 2018. "Como todo latino, cuando llegamos a los Estados Unidos venimos con la fuerza de guerrear, de buscar más. Y no muchos lo logran porque no es fácil. Nueva York es muy caro", recordó el habité de Toñita.

María Antonia Cay, conocida como Toñita.

En el Club las cervezas Medalla, las típicas de Puerto Rico, cuestan apenas tres dólares. La comida directamente es gratuita. El menú habitual es arroz con porotos y pollo. Toñita lo prepara en su departamento, en el piso de arriba del bar. Al atardecer, María Antonia Cay baja las ollas con la comida, y quien tenga hambre puede comer con ella. A cambio, Toñita solo pide que cada uno recoja su plato.

El Club funciona como una cooperativa informal. La actitud generosa de Toñita generó, sin que ella se lo propusiera, un ejército de voluntarios que la ayuda a gestionar el local.

El origen y la resistencia de Toñita

A Toñita le ofrecieron millones de dólares para vender el local, demolerlo y construir un edificio. Después de salir de Puerto Rico, Toñita abrió una tienda en "Los Sures", un barrio históricamente puertorriqueño de clase trabajadora en el lado sur de Williamsburg, Brooklyn. Fue en la década de 1970.

María Antonia Cay, conocida como Toñita

En ese momento, el vecindario estaba lidiando con la pobreza extrema, una epidemia de drogas, la violencia de pandillas y la alta criminalidad. Toñita's era originalmente un espacio exclusivo para para jugadores de béisbol del barrio.

Pero desde ese momento la zona creció, el metro cuadrado y los alquileres se dispararon, y el club social está a menos de 10 minutos de caminata de tiendas como Chanel, Hermes y Supreme.

Toñita ya rechazó varias ofertas de desarrolladores interesados en comprar su espacio. Esta puertorriqueña afirma que su club seguirá siendo un refugio seguro para los latinos en la ciudad.

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