La situación de los futbolistas de Peñarol, Matías Arezo, y Eric Remedi, se ve complicada luego de la resolución que dio a conocer este martes la Comisión Disciplinaria de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF).
Todo comenzó cuando desde el VAR llamaron al árbitro Hernán Heras, quien le había mostrado tarjeta amarilla a Lucas Ferreira por una patada en la cabeza a un rival en el último minuto.
Allí, Heras vio en la pantalla del VAR que se había equivocado y expulsó correctamente al zaguero mirasol.
Según la citada comisión, Ferreira fue expulsado por "puntapié intencional" y le tipificó solamente un partido de suspensión, que ya cumplió el pasado domingo en la victoria de Peñarol 1-0 sobre Cerro por la cuarta fecha del mismo certamen.
Arezo y Remedi se hicieron expulsar tontamente
A raíz de que el partido estaba 0-0 y de que Peñarol dejaba por el camino 2 puntos importantes con ese empate ante Central Español, cuando Matías Arezo, quien había sido sustituido y se encontraba en el banco de suplentes, vio que Hernán Heras expulsó a Lucas Ferreira, fue y pechó al cuarto árbitro.
Este llamó a su compañero para que le mostrara roja y Heras no dudó.
Lo mismo sucedió con Eric Remedi, quien le protestó airadamente al ver las dos expulsiones y el árbitro primero le mostró la amarilla y enseguida, una segunda, por lo que también debió dejar la cancha. Peñarol siguió los minutos de adición que quedaban con nueve jugadores y le salió carísimo, ya que ni siquiera empató, sino que perdió en la hora.
Esto llevó a que el técnico Diego Aguirre quedara muy molesto con los futbolistas. "Fue un final lamentable e injustificable que nos costó el partido", dijo en la conferencia de prensa posterior a la derrota.
Debido a estas injustificadas reacciones y expulsiones, la Comisión Disciplinaria de la AUF falló que lo de Arezo fue "agresión simple contra árbitros e injurias", en tanto que lo de Remedi, fue por "agresión simple contra árbitros e injurias, desobediencias, protestas y reincidencia".
Por más que Remedi pidió hablar con los árbitros en su vestuario tras la derrota y Heras se lo permitió, la pena que pesará sobre él no será menor, debido a su arrepentimiento.
La comisión les instruyó la sanción, por lo que su suspensión será de al menos, dos encuentros, del que ya cumplieron uno ante Cerro el pasado domingo.