Leonardo Fernández viajó el pasado jueves a Madrid con un objetivo prioritario entre ceja y ceja: reunirse con el especialista que lo intervino quirúrgicamente de la rotura de ligamento cruzado anterior en su rodilla derecha. Instalado en la capital española, el talentoso volante aurinegro trabaja intensamente en la puesta a punto física y la recuperación muscular de la zona afectada, a la espera de la evaluación médica definitiva fijada para este viernes. Desde su lesión, en Peñarol sucedieron muchas cosas, algunas positivas, pero también de las otras.
Como informó Referí el martes pasado, el futbolista le pidió encarecidamente al presidente Ignacio Ruglio la autorización para trasladarse a España y acelerar los plazos bajo la supervisión directa del cuerpo médico tratante, Manuel Leyes.
Foto: Gastón Britos/Focouy
La lógica ansiedad por retornar a las canchas pesó en su postura, que contó con el inmediato visto bueno del mandamás y del entrenador Diego Aguirre.
Aquella fatídica jugada que lo mantiene radiado de las canchas ocurrió el 10 de abril en Bogotá, durante el debut carbonero en la Copa Libertadores frente a Independiente Santa Fe, cuando una durísima infracción del zaguero Víctor Moreno -increíblemente no sancionada como penal por el árbitro venezolano Jesús Valenzuela- le provocó la grave lesión.
Tras confirmarse el diagnóstico, Leonardo Fernández pasó por el quirófano el 21 de abril en la Clínica Olympia de Madrid de la mano del Dr. Manuel Leyes.
Meses de altos y bajos en Peñarol
Desde aquella noche de la grave lesión de Leonardo Fernández en Colombia, el mundo Peñarol vivió una montaña rusa de sucesos deportivos, institucionales y extradeportivos.
Foto: Felipe Mereola / FocoUy
A continuación, el repaso punto por punto de todo lo que ocurrió en el club mientras su figura encaraba la rehabilitación:
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Peñarol fue último en su grupo de Copa Libertadores: la ausencia de su principal generador de juego golpeó fuerte la estructura del equipo en el plano internacional, finalizando en el fondo de la tabla de posiciones tras una fase de grupos sumamente adversa.
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Quedó sin chances de jugar la Copa Sudamericana: al culminar en la cuarta colocación de su serie, el conjunto mirasol perdió incluso el consuelo del tercer puesto, despidiéndose de toda competencia continental por el resto de la temporada.
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Peñarol perdió el Torneo Apertura: en el frente local, el impacto anímico y futbolístico de la baja se sintió de inmediato, dejando escapar puntos determinantes que le costaron el primer certamen corto del año.
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Apareció Leonel Jaime y parecía que ocuparía su lugar: ante el enorme vacío creativo, el juvenil argentino irrumpió con destellos de calidad y personalidad, insinuando transformarse en el relevo natural del '10', aunque la responsabilidad pesó con el correr de los partidos.
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Nahuel Herrera se lesionó el quinto metatarsiano y se perdió casi dos meses: la enfermería sumó otro dolor de cabeza considerable con la nueva lesión del zaguero -ya se había operado el hombro-, quien debió atravesar casi dos meses de recuperación para volver a las canchas.
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Peñarol fue campeón del Torneo Intermedio: en medio de la turbulencia, el equipo de Aguirre encontró una bocanada de aire fresco a mitad de temporada, quedándose con el trofeo y oxigenando el ciclo.
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Venta clave de Brian Barboza a Toluca: el consejo directivo concretó la transferencia de la ficha del futbolista a México y destinó de inmediato esos ingresos para cancelar todas las cuotas pendientes por el pase definitivo del propio Leonardo Fernández con ese club.
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Peñarol perdió el clásico del Torneo Clausura en el Estadio Campeón del Siglo: el golpe más duro del semestre se dio en casa frente al tradicional rival, en una tarde para el olvido que desnudó graves fisuras colectivas.
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Dura sanción por incidentes: a raíz de los violentos desmanes ocurridos en las tribunas durante el clásico -disputado únicamente con parcialidad aurinegra-, Peñarol fue castigado con cuatro partidos sin público y debiendo fijar escenario fuera de su estadio.
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Diego Aguirre fue respaldado dos veces por el consejo directivo: la seguidilla de malos resultados puso en jaque la continuidad del entrenador; no obstante, la dirigencia ratificó su respaldo al técnico en dos votaciones distintas.
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Eliminado de la Copa AUF Uruguay en Fase 2: la sangría deportiva no cesó y Peñarol sufrió un inesperado tropiezo al despedirse prematuramente del certamen integrador en su estreno.
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Peñarol perdió el Torneo Clausura: lejos de la regularidad exhibida en otros pasajes y diezmado futbolísticamente, el carbonero quedó matemáticamente sin posibilidades de pelear por el título.
Mientras Leonardo Fernández aguarda la decisión que tomará el Dr. Manuel Leyes acerca de su futuro y espera por volver este año a las canchas para intentar ayudar al club, Peñarol busca terminar primero de la Tabla Anual para poder buscar el título en el fin de la temporada.