La selección uruguaya ya se encuentra en el hotel Fairmont Mayakoba de Playa del Carmen, México, donde concentrará durante todo el Mundial 2026. La llegada tuvo cerca de una hora y media de atraso y contó con un perro vestido con la camiseta celeste, algunas lluvias y un ritual maya.
Había pocas personas presentes a las 6:30 de la mañana de Playa del Carmen cuando Referí llegó al Fairmont Mayakoba. Apenas un par de periodistas, el chef Aldo Cauteruccio y algunos funcionarios que aprontaban todo para la llegada de la celeste.
También estaba allí el embajador de Uruguay en México, Santiago Wins, hospedado en el mismo recinto. El funcionario diplomático sabía que el vuelo de Uruguay se había atrasado alrededor de 50 minutos en su salida del Aeropuerto Internacional de Carrasco, luego de una despedida con cientas de personas, pero un funcionario del hotel le dijo que a las 6:50 la selección iba a llegar al hotel. “Ellos tienen línea directa con el Aeropuerto de Cancún”, explicó, y confió. No pasó.
Además, Wins marcó que la Guardia Nacional, una fuerza militar con formación policial, se hará cargo de toda la seguridad de Uruguay en el Fairmont durante su estadía. Un día antes Referí presenció a varios camiones y distintos vehículos de la guardia llegando al lugar.
En las afueras del hotel no había nada que diera la bienvenida a la celeste. En uno de los caminos internos del complejo (que tiene cuatro hoteles) colocaron un cartel que dice: “Bienvenidos a Mayakoba. Uruguay tierra de campeones”.
El cartel para la selección uruguaya en el Complejo Mayakoba de Playa del Carmen
El cartel para la selección uruguaya en el Complejo Mayakoba de Playa del Carmen
Foto: Joaquín Pisa
El hermetismo es un objetivo: la prensa solo tendrá acceso a los primeros 15 minutos de los entrenamientos (salvo uno por semana que Marcelo Bielsa puede pedir que sea cerrado), no se acepta el ingreso de público general, y es imposible ver desde afuera del complejo lo que hace la selección, que además estará en una zona alejada del resto de los huéspedes del hotel, que sigue funcionando.
La Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) reservó 100 habitaciones de las 401 del lugar. Los precios de cada una van desde los 550 dólares, en temporada baja, hasta los US$ 2.000.
El gerente uruguayo y el perro con la camiseta de la selección
Sobre las 7:20 se comenzó a ver algo de movimiento, y apareció la primera lluvia tropical, un pequeño chaparrón de algunos minutos que se repitió un par de ocasiones en la mañana. Ya no se pudo pasar al lobby, que estuvo abierto al principio, y se armó un cerco para que la prensa pudiera grabar la llegada de la celeste.
En ese momento llegó Martín Rodríguez, gerente del Fairmont Mayakoba, y uruguayo. El funcionario, riverense de nacimiento y residente en México desde 2007, explicó a Referí que el complejo cumplió con varias peticiones de la selección, entre ellas la preparación de una dieta estricta en coordinación con los cocineros de la AUF y la colocación de un jacuzzi especial para la recuperación. “Si no salen campeones no va a ser por nosotros”, dijo entre risas.
Martín Rodríguez, el gerente uruguayo del Complejo Mayakoba donde concentra la selección en Playa del Carmen
Martín Rodríguez, el gerente uruguayo del Complejo Mayakoba donde concentra la selección en Playa del Carmen
Foto: Joaquín Pisa
Mientras las cámaras se estaban colocando, un empleado apareció con una pequeña caldera con fuego y la dejó a un costado del ingreso. Luego salieron del hall principal algunas personas disfrazadas. Minutos después explicaron que le iban a dar una bienvenida “maya” a la celeste.
Cerca de las 8:00, y aún sin rastros de la delegación uruguaya, el centro de atención pasó a ser Glenn, el perro de Gonzalo Güelman Ros, gerente general del Mayakoba. Glenn apareció con una camiseta de Uruguay y saludó a cuanta persona tuviese cerca. Un periodista hasta lo subió a upa para una salida en vivo.
La decisión de Güelman de vestir así a su perro no fue solo por la llegada de Uruguay: el gerente general (o “GM”, como le dicen allí) tuvo ese mismo cargo durante once años en el Conrad de Punta del Este (hoy Enjoy). En conversación con Referí, destacó que las charlas con la AUF para concretar esta llegada comenzaron en febrero, y valoró que la cancha donde entrenará la selección “es un billar”.
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Glenn, vestido con la camiseta de la selección uruguaya
Foto: Joaquín Pisa
El ritual maya y la llegada de la selección
El gerente debió asistir a una reunión y Glenn quedó en manos de Andrea Richi, gerenta de Relaciones Públicas de Mayakoba. Mientras el cachorro se acercaba a cualquier extraño que le hiciera un gesto, se comenzaron a escuchar ruidos desde el lobby por los ensayos de la bienvenida, así que a Richi se le ocurrió la idea de sacar a los actores y hacer el rito frente a la prensa, para amenizar un atraso de cerca de una hora.
Eran cuatro personas, todas vestidas con prendas tradicionales. La mujer en frente dijo que iban a realizar una “Apertura de Copal”, para conectar con “el regalo de nuestros ancestros” de “los árboles y nuestra madre tierra”. Debían pedir “permiso” a los “cuatro puntos cardinales”, para lo iba dando paso a cada uno de sus tres acompañantes, que hacían sonar caracolas gigantes. El final tuvo un aplauso tímido. La prensa no es muy de aplaudir.
Ceremonia maya para darle la bienvenida a la selección uruguaya
Ceremonia maya para darle la bienvenida a la selección uruguaya
Pasadas las 8:30, casi una hora y media después de lo esperado, llegaron los ómnibus de la selección, que fueron acompañados por algunos autos con uruguayos hasta el acceso al hotel. En el primero, de color verde, viajaron los jugadores y el cuerpo técnico. Detrás iba uno azul, en el que viajaron funcionarios de la AUF, encabezados por Ignacio Alonso.
Primero bajó todo el cuerpo técnico y personal de la selección, que dejó una gran cantidad de valijas en el acceso al hotel. Marcelo Bielsa fue el último en bajar de ese grupo: salió lentamente del ómnibus, y a diferencia de todos sus compañeros, que esperaron a la llegada de algunos jugadores, enfiló directamente al hall.
Luego fue el turno de los jugadores. Fernando Muslera fue el primero en bajar. Poco después salió Ronald Araujo, caminando con alguna dificultad luego de su viaje express a España para atender el micro desgarro que sufrió en un entrenamiento en el Complejo Celeste. Giorgian de Arrascaeta, también desgarrado en Uruguay y con una fractura de clavícula a cuestas, fue el otro que bajó con una pequeña renguera.
El encargado de la música fue Sergio Rochet, que bajó con un parlante gigante todo ploteado con la bandera uruguaya. Nadie habló a los medios, aunque varios bromearon y saludaron a un fotógrafo.
A los pocos segundos de que toda la delegación ingresara, y cuando ya se escuchaba el ritual maya en el interior, un diluvio comenzó a caer en Mayakoba. Los periodistas taparon como pudieron sus pertenencias en un momento de desesperación colectiva, pero a los diez minutos volvió el sol. Así es todo el día.
La selección tendrá su primer entrenamiento a las 17:30 en Mayakoba, con sus primeros 15 minutos libres para la prensa. Varios funcionarios del hotel lamentaron que, por lo que saben, el calendario de la celeste no tendrá mucho lugar para disfrutar de los lujos del Fairmont, pero esperan que puedan estar tranquilos durante su estadía.