Los hinchas uruguayos realizaron un banderazo este sábado por la noche en South Beach, Miami, un día antes del partido entre la selección uruguaya y Cabo Verde por la segunda fecha del Grupo H del Mundial 2026.
El evento comenzó a las 19:00 en el cruce de la Avenida Collins y la 9th Street, horas después de que comenzara otra reunión de uruguayos en una plaza ubicada unos kilómetros al norte. En la primera celebración se vio un buen marco de público, pero desde muy temprano el banderazo copó la esquina que la Policía había vallado para su realización.
Durante las primeras horas la fiesta transcurrió con normalidad, con cánticos de barra y repleto de camisetas uruguayas, pero al poco rato apareció un enemigo: la lluvia.
Un diluvio con tormenta eléctrica comenzó a caer en todo Miami. Distintas personas contaron a Referí que mucha gente comenzó a moverse a cualquier techo que encontrara cerca, y varios de ellos desistieron de seguir en los festejos. Otros tantos estaban en camino y dieron marcha atrás.
Sin embargo, y más de dos horas después, los uruguayos seguían allí, unidos. La esquina vallada estaba semi vacía a pesar de que la lluvia había amainado, pero muchos de los que seguían al firme se habían refugiado bajo las sombrillas de los restaurantes que dan a la Collins, mientras otros estaban en locales de los alrededores cenando.
Así estaban los hinchas uruguayos que aguantaron la lluvia y se quedaron en la zona del banderazo
Video: Joaquín Pisa
Muchos viven en Estados Unidos hace años y llegaron a Miami para ver el partido. Dos de ellos, hermanos de padres uruguayos, nacieron y vivieron casi toda su vida en el país norteamericano, salvo por cuatro años que estuvieron en Uruguay. Ambos llevaban la camiseta de la selección uruguaya absolutamente empapada.
La escena se repetía en muchas de las personas que charlaban bajo las sombrillas. Incluso en una mesa caía desde una de las sombrillas un chorro constante de agua al costado de la mesa, pero a nadie parecía molestarle demasiado.
Las coberturas permitían formar un camino por la vereda que tenía un espacio abierto antes de llegar a los restaurantes. Por allí, cuando el agua empezó a volver, unos hinchas de Cabo Verde pasaron por el medio de todos los uruguayos, pero fueron vitoreados por los presentes.
Sobre las 22:00 la lluvia volvió a convertirse en diluvio. Las pocas personas que estaban en la esquina empezaron a agolparse en los bares o irse, y el camino de la vereda ya estaba desbordado de agua. Como escena de despedida, dos cuadras arriba, Rubén Sosa estaba en una esquina gritándole "¡Vamo arriba Uruguay!" a toda persona que pasara.
Según supo Referí, muchos uruguayos siguieron la fiesta en el Cyber Pizza Café, restaurante uruguayo ubicado a unos 50 minutos de South Beach, en Hallandale, donde se vivió una noche con cumbia y plena.