18 de febrero de 2026 10:42 hs

El pediatra José Luis Díaz Rossello lleva años poniendo el foco en un punto incómodo: qué pasa con los recién nacidos que, aun con alta médica, quedan semanas o meses sin una familia definida, internados en hospitales.

Su planteo llega con el bagaje de décadas de estudiar el comportamiento de bebés. En Estados Unidos, estudió a partir de la observación cómo reaccionaban una treintena de madres y bebés recién nacidos en sus primeras horas de interacción. Viajó hace 40 años a Colombia para evaluar el método Canguro, basado en el contacto piel a piel entre madre y bebé. Fue, también, uno de los pediatras que creó el sistema informático perinatal, que a partir de la década de 1990 empezó a registrar el seguimiento que se le hace a las mujeres embarazadas.

Desde su mirada, lo que sucede con los bebés que quedan bajo la órbita del INAU no es solo un problema administrativo o judicial, sino una cuestión de desarrollo y de vínculo en una etapa clave de la vida.

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En Uruguay, la imagen de bebés que permanecen en el Hospital Pereira Rossell o en cuidados transitorios mientras se resuelve su situación encendió el debate. Los tiempos del sistema —informes que van y vienen, decisiones judiciales y evaluaciones— no siempre coinciden con los tiempos que necesita un recién nacido para empezar a construir apego y estabilidad.

Los casos de Itzaé —una bebé dada en adopción y meses después enviada con familiares biológicos— y el de Francisco —un niño dado a su abuela materna que volvió al INAU por vulneraciones de todo tipo— expusieron con crudeza esas tensiones: el peso de la familia biológica, el rol de quienes crían durante meses y la interpretación del “interés superior del niño”. También volvieron a poner bajo la lupa el funcionamiento del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) y de la Justicia en los procesos de adopción.

En esta entrevista, Díaz Rossello cuestiona demoras, programas intermedios y decisiones que —según plantea— pueden prolongar la incertidumbre de los bebés. Y propone una discusión de si el sistema está realmente priorizando que cada niño llegue lo antes posible a una familia estable.

Al presentar el presupuesto quinquenal, el gobierno señaló los temas de infancia como prioritarios. ¿Cuánto hay de realidad en eso?

Está muy bien. Pero no es nuevo. Vos tenés una ética de hacer el bien siempre, pero compite con la de hacerte el bien. Si sos profesional querés hacer cosas, pero realmente no es lo que los niños necesitan. El hacer tiene que estar basado en necesidades, en programas que tengan impacto, datos, números, que digan qué sirvió de todo lo que se invirtió.

¿Y creés que eso puede suceder?

Las políticas de infancia tienen que ser políticas de parentalidad, no de infancia, porque la infancia es tener un embarazo, que los obstetras pueden magnificar todo lo necesario, pero el asunto es, fundamentalmente, criar. Criar es lo que nos hace humanos, no engendrar.

¿A qué te referís estrictamente con políticas de parentalidad?

Proteger a los que quieren tener hijos y darles todas las posibilidades para que puedan criar. Porque: ¿qué es reproducción humana? Es que el niño tenga todos los valores, todo el concepto que tú querés que ese hijo desarrolle para llegar a ser mejor que nosotros. La mayoría de las personas que no quieren tener un hijo no es por no embarazarse, es por no criarlo. Ahora, la crianza, como no tenía una biología conocida y era lo más caro, se dejó de considerar como un fenómeno biológico. Por eso parte de mi discurso es: mirémoslo como un fenómeno biológico y miremos los riesgos biológicos. El recién nacido te estimula una noción de pertenencia, de propiedad, te tira dopamina, te tira oxitocina, le baja la testosterona al varón. Hay una biología. Ahora, si vos ponés toda la plata en engendrarlo, y no ponés para criarlo, es un problema.

Cuando hablás de biología no estás hablando de genética.

No, para nada, para nada.

El nudo aparece ahí, porque el Código de la Niñez prioriza los vínculos biológicos del bebé antes de darlo en adopción. Pero refiere a la cuestión genética, de sangre. ¿Creés que hay que hacerle cambios a la ley?

El Código de la Niñez está bien redactado. No hay que cambiarlo. Hay que cumplirlo. El recién nacido tiene una enorme capacidad de generar la función parental en quien lo atienda. La ley lo dice bien claro: el juez como medida cautelar inmediata en las primeras 24-48 horas deberá decidir si el niño puede estar con sus padres o con quien tenga vínculos afectivos significativos o si tiene que ir al Registro Único de Adoptantes. Cuando es recién nacido, el INAU no tiene por qué salir a buscar a alguien que nunca tuvo vínculos afectivos con él, porque el recién nacido todavía no generó ninguno. Está en la ley. ¿Por qué vamos a cambiar la ley? Lo que pasa es que si vos decís: ah no, pero es muy importante que sigan en el mismo barrio, que conozcan en algún momento a sus primos… Pero esa es tu opinión. La ley no dice eso. El bebé desarrolla vínculos significativos en las primeras horas, semanas y meses de vida, con quien lo críe.

José Luis Díaz Rosello

A la luz de esto que decís, ¿cómo se interpreta el caso de Itzaé (una bebé que fue dada en adopción al mes de nacer y ocho meses después la Justicia, a partir de informes favorables de INAU, decide que debe ir con su tío biológico)?

La jueza no leyó nada, porque no tuvo un defensor que le dijera: leé lo que están diciendo de esta bebé. Ahí no hubo una lectura. El INAU toma sus decisiones y los jueces aceptan las decisiones del INAU.

¿La pelota pasa a la cancha del INAU? Porque el INAU siempre dice que está atado a las decisiones judiciales.

La ley perfectamente está hecha para que el INAU hasta pueda apelar una decisión del juez si no está de acuerdo. En este caso no consideraron el informe, eso seguro. Si lo leyeron, lo descartaron.

Pero en ese caso son los informes de INAU, la abogada defensora del niño, y los fallos judiciales. ¿Por qué están todos a favor de que esa niña vaya con su familia biológica y que no se quede con su madre adoptiva?

No entendieron a los ciudadanos que escribieron la ley, la escribieron clarísima. No caben dos interpretaciones. Ahora, si tuviera que haber una aclaración, la discusión tiene que darla el Parlamento.

Se podría dar una situación, que yo me la planteo siempre, y es que la madre no esté en condiciones de tomar al niño y la madre convoque al hospital a su familia. Y ese primer día, cuando la Justicia tiene que tomar una medida cautelar, la familia está ahí y dice, nosotros nos hacemos cargo.

Tenés primero una niña que estuvo casi un mes con Fundación Canguro, después pasó a su mamá adoptiva que estuvo 8 meses. Se vuelve, se arranca de esa mamá adoptiva y pasa a su tío, y ahora está hace más de un mes con sus tíos y hermanos. ¿Quién se lleva el peor daño en todo eso?

Me animaría a decir que el duelo que puede tener el tío porque le saquen a la niña sería mucho menor que el duelo que tiene la madre por el niño. Porque el tío tomó a una niña de nueve meses que sabe que le pertenece a otra madre, que es la que lo crio. Que la bebé tiene una madre de crianza.

¿Cómo ves el trabajo que realiza el INAU en el cuidado de los recién nacidos?

En muchas y múltiples modalidades el INAU ha tomado decisiones para que el recién nacido termine en Canguro, en familia de acogida o en familia amiga, antes de entregárselo a una familia adoptiva. Todo eso es un carrusel de oportunidades que se pierden. Si estuvo en una familia de acogida y ese niño desarrolló un vínculo con esa familia, es su primer vínculo afectivo previo que hay que preservar. ¿Qué familia puede formar un vínculo para ese niño significativo si después lo va a entregar? Puede que haya gente que tenga una racionalidad para eso. Si la estadía se prolonga mucho, la familia empieza a poner distancia a ese bebé, porque sabe que lo tiene que entregar.

¿Y qué rol juegan los intereses del niño?

El interés del niño es quedarse ahí. Pero si yo soy abogado defensor del niño, diría: usted no lo puede quitar de esa familia. ¿Por qué? Porque la familia firmó, pero el niño no firmó. Y los hermanitos, si son familias de acogida que tienen otros hijos, tampoco firmaron para que lo entregaran.

No estás de acuerdo con el programa de Familia de Acogida o Familia Amiga del INAU.

No estoy de acuerdo para casos de recién nacidos, y se lo manifiesto.

¿Cómo se explica que habiendo tanta información arriba de la mesa desde hace tanto tiempo, hoy siga habiendo bebés recién nacidos durante meses en Pereira Rosel y en otros departamentos del país?

Porque quienes administran la justicia y el amparo han dejado por fuera la defensa de los derechos del recién nacido.

¿Te referís a la Justicia?

Me refiero a la Justicia y al INAU, que no resuelve un tema que tiene extrema urgencia, no es para demorarlo un solo día. El legislador dijo que tienen 24 horas para decidir quién protege a los niños, o sea que el legislador hizo bien. La ley dice, si no hay nadie con vínculo afectivo previo con el niño, recién nacido, ninguno, tiene que ir a RUA y punto, es cumplir la ley.

¿No contraviene normativas internacionales que dicen que hay que priorizar a la familia biológica?

La normativa internacional sirve para hacer las leyes. Los compromisos internacionales jamás están por encima de la ley. Porque la ley está escrita a propósito de esos compromisos. Si las leyes dicen que un recién nacido o un niño que no tenga vínculos afectivos previos tiene que ser integrado al RUA, lo dice la ley. Yo no puedo interpretar la ley en función de mi parecer.

Y entonces, ¿cómo se explica la participación de la Fundación Canguro o la Fundación Mir (que cuidan a bebés que todavía no tienen definido qué familia los criará)?

Por una mala interpretación de la ley.

¿No debería existir la Fundación Canguro?

Los jueces no podrían aceptar eso. Porque la propia ley dice que los niños que están en adopción, una vez que tienen el alta médica, no pueden quedar en el hospital.

¿Son los jueces los que no cumplen la ley? ¿Es el INAU? ¿Son los dos?

El INAU es una institución que protege y ampara a los niños por decisión del juez. Puede ser que a una familia le paguen por un paciente, por un familiar. Porque el Mides está para darle ayuda a las familias que no tienen ingresos.

¿Te referís a las bases de prestaciones que le dan por familia amiga?

¿Por qué si sos familiar cobrás $20.000 por criar a un niño? Ah, porque tenemos que dar una ayuda. ¿Y qué pasa si un niño crece sabiendo que lo aceptaron porque le pagaron $ 20.000? La parentalidad comprada o mercenaria ocurre cuando el vínculo parental se establece a cambio de una retribución económica, como la crianza de niños por familias de acogida o familiares, que solo aceptan la responsabilidad mediante pago. Esto contrasta con el apoyo económico excepcional que el Estado, a través del Ministerio de Desarrollo, puede brindar a familias biológicas en situación de vulnerabilidad para criar a sus hijos. Cualquier familia te puede decir: pero pará, yo tengo un hijo, lo voy a criar, es mío, y ustedes me dan una asignación familiar y una prestación de bono crianza, pero nunca llego a los $20.000 por mes que me da el INAU.

Puede entenderse como una política de incentivo extra para la familia que se va a hacer cargo de un niño…

Que sea para todas las familias, porque a los adoptantes no les dan nada. La ley le otorgó al INAU la exclusividad del proceso de adopción, que busca evitar transacciones económicas que desvirtúen la adopción. ¿Cómo es posible que el INAU ponga más dinero que el Mides? Criar un hijo no puede tener un incentivo económico.

Si el Código de la Niñez no necesita actualización, ¿qué debería cambiar?

Hay algunas actualizaciones que son necesarias. La ley dice que una mujer tiene que ir al juez y reconfirmar que no quiere criar a su hijo. No puede ser que haya que esperar un mes para que la madre ratifique que no puede criar a su hijo. En materia de derechos de la mujer, si establecimos que con cinco días alcanza una interrupción del embarazo, una decisión que tiene pensada hace nueve meses… ¿es tan tonta que tiene que ratificar que no lo quiere criar? Una mujer que quedó embarazada y oculta su embarazo, lo tiene y anuncia que no lo va a criar, la hacen ir al juzgado al mes a ratificarse. Y muchas veces esa mujer no quiere que ni la familia se entere, y el INAU va a la familia, porque es la familia biológica.

Hace poco publiqué sobre un caso similar al que mencionás. El bebé se fue del hospital con su abuela. También hay casos de familiares que el INAU los fue a buscar, que no querían criar a esos bebés, y terminan criando por insistencia. Algunos de esos casos no han terminado bien. ¿Creés que se insiste demasiado con el vínculo biológico de los bebés?

No solo se insiste. Abuelas que han dicho que no, las vuelven a citar y le dicen que alguien tiene que ir a visitar al bebé para mantener el vínculo, para documentar. Pero insisten cuando el niño aún no tiene ningún vínculo afectivo previo y la madre está desafectivizada. Hay gente que no quiere que la familia se encargue de su hijo. El INAU empieza a ver qué hacer con ese bebé en el momento que el bebé nace, no antes, cuando ya se sabe que esa madre no lo va a criar.

¿Cómo debería ajustarse eso para que sea más expeditivo el proceso?

El INAU es una institución que tiene un proceso interior y una capacitación para ese proceso y ellos entienden que la ley dice que eso es lo que hay que hacer. La discrepancia es que la ley dice que si no tienen vínculo previo tienen que ir a la adopción.

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Hospital Pereira Rossell
Hospital Pereira Rossell

Más allá de lo obvio, desde el punto de vista médico, ¿qué afectaciones tiene un bebé que no es criado por una familia desde el momento de su nacimiento y en cambio pasa sus primeros meses en un hospital?

Se le quita la oportunidad de conseguir quien lo quiera. El niño tiene sus tiempos para lograr inducir la parentalidad, porque es la gran demanda inicial y la gran recompensa inicial. Después no son tan atractivos, son atractivos para el que ya lo tiene, pero dale un niño que ya está criado a cualquier persona y te dice que no. El recién nacido tiene condiciones, es espectacularmente atractivo.

Me tocó en 1984 ir a evaluar en Colombia el método Canguro. No hay nadie que haya demostrado que si lo ponen vestidos y si lo sostienen es diferente… El niño tiene que ser criado sin separación. Si es piel a piel, si es a upa de una hermana que está al lado, si está vestido, si lo que sea: tiene que estar 24 horas a demanda con una persona. Eso es el método del apego: disponibilidad parental. Y todo eso no se puede hacer dentro del hospital.

Hablás de la necesidad de tomar acciones más rápidas. Pero qué pasa por ejemplo, en el caso de una mamá biológica que tiene una adicción, pero logra combatirla y se da cuenta que quiere criar a su hijo?

Pero eso lo tiene que hacer durante el embarazo. Por eso está la atención antenatal, no solo para detectar la sífilis, es para detectar si esa madre está en condiciones de criar. Si está embarazada, está en un sistema de salud, tendría que ser rápidamente auxiliada para hacer un proceso durante el embarazo que la lleve a no estar consumiendo. Llega el momento de nacimiento y ahí tenés que velar por el recién nacido ya como sujeto de derecho. El tema de que la madre se arrepiente es un tema muy complejo porque es muchas veces la litigación que el propio INAU lleva adelante. Hace que la madre vaya a visitarlo, le tratan de mantener un vínculo, pero no es natural que una persona mantenga, después del duelo de ya no tenerlo, después reactive el interés por ese niño, nunca va a ser lo mismo que para la persona que lo cría.

Uno de los puntos a analizar a partir de este y otros casos es qué pasa con los derechos de los que crían. ¿Cómo sería un proceso más adecuado y que contemple también a los adoptantes?

Estoy seguro que todos los niños que están en el INAU tendrían más posibilidades si hubiera una inscripción de adopciones solidarias con certificado de salud mental expresado por un profesional capacitado. Por un psiquiatra, no por un psicólogo. No por el proceso de adopción regular. Porque hoy es injusto con el resto de la sociedad. A nadie le dicen que para tener un hijo tiene que pasar por una revisión psicológica.

¿No hay un riesgo ahí de volver a exponer al niño que ya es vulnerable a que caiga en manos de una familia que le puede hacer más daño?

¿Más daño que el INAU? Que un niño que se ha dado en adopción al primero que lo pida y tenga salud mental registrada tiene menos daño que el que le hace al INAU manteniéndolo en sus instituciones. Lo que pasa es que todavía no abrieron la lista para que la sociedad sea solidaria en su totalidad. Para decirlo bien claro, en letra de piedra, nada es mejor que una familia para criar un niño. No hay ninguna institución buena.

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