Lo que importa del acuerdo entre ANEP e INAU
- ANEP e INAU acordaron generalizar la extensión del tiempo educativo entre sus centros.
- Las familias podrán coordinar horarios según sus rutinas laborales y educativas.
- La medida se apoya en un presupuesto adicional de US$ 50 millones para infancia y adolescencia.
- El INAU se encargará del cuidado y traslado de los estudiantes entre instituciones.
- Se crearán comisiones de seguimiento con enfoque territorial y de cercanía.
Contexto
¿Qué establece el nuevo acuerdo entre ANEP e INAU?
El acuerdo permite que niños y adolescentes extiendan su tiempo educativo combinando actividades en centros de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU). La clave es que esa extensión podrá adaptarse a las necesidades concretas de cada familia, considerando tanto sus horarios laborales como las exigencias curriculares de los estudiantes.
¿Cómo funcionará en la práctica?
Las instituciones educativas —como escuelas, liceos y centros de UTU— podrán articular con dispositivos del INAU, como clubes de niños y centros juveniles. A partir de esa coordinación, se organizarán horarios que permitan a los estudiantes permanecer más tiempo en entornos educativos o socioeducativos. Además, ANEP propondrá una lista de estudiantes para participar en estas actividades, mientras que INAU se encargará de aspectos logísticos como el traslado y el cuidado en los trayectos.
¿Ya existen experiencias similares?
Sí. Según las autoridades, este modelo ya funciona en algunos territorios y centros específicos, donde la articulación entre ambas instituciones permitió ajustar los horarios educativos a las dinámicas familiares. Estas experiencias previas fueron evaluadas positivamente, lo que impulsó su generalización a nivel más amplio.
¿Qué otras políticas se enmarcan en esta iniciativa?
El acuerdo forma parte de una estrategia más amplia de coordinación entre ANEP e INAU que se viene desarrollando desde el inicio de la actual administración. Entre las acciones destacadas se encuentran el grupo de trabajo para universalizar la educación desde los tres años y el operativo “Volvé a tus Sueños”, que logró aumentar de 300 a 3.000 la cantidad de estudiantes que regresaron al sistema educativo tras haberlo abandonado.
¿Qué rol juega el presupuesto en esta medida?
El presidente de ANEP, Pablo Caggiani, señaló que este tipo de políticas es posible gracias a un refuerzo presupuestal de 50 millones de dólares destinado a infancia y adolescencia para el quinquenio. Este financiamiento permite ampliar programas, fortalecer la articulación institucional y sostener operativamente las nuevas iniciativas.
¿Qué objetivos persigue la extensión del tiempo educativo?
La propuesta busca no solo mejorar la trayectoria educativa de niños y adolescentes, sino también impactar positivamente en la organización familiar. Al ampliar el tiempo que los estudiantes permanecen en entornos educativos seguros y estructurados, se generan mejores condiciones tanto para el aprendizaje como para la conciliación entre trabajo y cuidado en los hogares.
Cómo sigue
A partir de este acuerdo, las autoridades avanzarán en la implementación progresiva del modelo en todo el territorio, tomando como base las experiencias ya existentes. Se espera que la articulación entre centros educativos y dispositivos del INAU se profundice, con una mayor presencia en territorio y un vínculo más directo con las familias.
Además, se pondrán en marcha comisiones de seguimiento que trabajarán desde una lógica de cercanía, en diálogo permanente con referentes que interactúan cotidianamente con niños y adolescentes. Estas instancias permitirán ajustar la implementación según las realidades locales y detectar oportunidades de mejora.
En paralelo, el INAU continuará desarrollando propuestas socioeducativas centradas especialmente en la primera infancia, así como en clubes de niños y centros juveniles, consolidando un sistema que combine educación formal y cuidados. La expectativa es que, a medida que se amplíe la cobertura, más familias puedan acceder a soluciones flexibles que respondan a sus necesidades, fortaleciendo así la política pública dirigida a la infancia y adolescencia.