Alberto Gossweiler está en el shopping Costa Urbana desde antes de su construcción. Asegura que en una actividad como la de un shopping “no hay tiempo de aburrirse”. El gerente general explica que es imprescindible estar muy atento a las necesidades de los consumidores y a la evolución de sus hábitos. A poco de que el centro comercial de Ciudad de la Costa cumpla ocho años, Gossweiler observa cómo los shoppings tienden a incorporar formatos no tradicionales y cómo cada vez más cumplen la función de plaza pública. En esa línea, en el Costa Urbana, se destacan la expansión del área gastronómica, las salas de cine, gimnasio, una cervecería y también una próxima sala de slots, junto con las ampliaciones que ha marcado el desarrollo del retail tradicional.
Diego Battiste
¿Y cómo evolucionó el relacionamiento con el consumidor?
En eras digitales ocho años es una vida. Hay diferencia. Si hace ocho años el uso de las redes ya era una realidad, hoy marca mucho más la vida que llevamos.
El comercio electrónico avanza. Hoy tiene que pensarse el comercio desde la omnicanalidad. Son canales que tienen que estar interconectados porque es lo que el cliente pide. Por eso conjuntamente con los demás shoppings, generamos una plataforma de comercio electrónico llamada voydeshopping.
El relacionamiento personal con el cliente está en el abece del trabajo del día a día. Cada vez más la relación es con las personas. Había épocas donde uno se comunicaba con masas y hoy es personal. La persona nos habla directamente. Nos dice lo que le gusta y lo que no. Hay un diálogo permanente. Es diario el estar recibiendo sugerencias y exigencias de respuesta inmediata. Hay un empoderamiento muy fuerte del consumidor y eso está bueno.
¿Cómo evalúa la performance del centro cívico que reúne oficinas públicas?
Cumplió su función de dar centralidad. Fue una muy buena idea. En realidad Costa Urbana surge a partir de un interés de la Intendencia de Canelones para Ciudad de la Costa.
¿Han pensado en sumar allí un formato como el de cowork?
Desde el inicio, el edificio del centro cívico tiene previsto crecimiento de cinco niveles más. En un futuro eso se va a estar desarrollando. Hoy nos pasa que nos demandan oficinas y está completo. En la zona empiezan a aparecer edificios de oficinas, nuevos emprendimientos comerciales. Es una zona que empieza a tener un dinamismo comercial importante. Eso va a ir empujando a que ese tipo de necesidades –oficinas, cowork- se empiecen a dar. La posibilidad de hacerlo está. Es un tema de ir acompañando naturalmente a la necesidad y la demanda.
¿Cómo ha evolucionado usted como líder en estos ocho años?
Hace ochos años que estoy aprendiendo y lo que veo hacia adelante es que voy a seguir aprendiendo. Obviamente uno no gestiona de la misma manera que hace ocho años porque la realidad va exigiendo cosas nuevas.
En los shoppings dialogas con una comunidad de gente; gran parte del trabajo es tratar de entenderla y decodificarla; e ir capitalizando lo que se aprende.