La comida entra por la boca, pero también por los ojos. Eso es lo que deben de haber pensado los ejecutivos de Netflix cuando se les ocurrió llenar la plataforma de programas, realities y series que giran en torno a las infinitas posibilidades de la cocina. Y mal no les fue. Hoy el género “gastronomía” es uno de los más prolíficos del servicio de streaming y su catálogo se expande y renueva todos los días. Además, de seguro algunos de estos programas rankea alto entre los más vistos del servicio, aunque eso no podemos saberlo porque Netflix no emite datos de audiencia.
Podríamos decir que hay tres grandes tipos de programas culinarios en Netflix: los que siguen la carrera y se adentran en las cocinas de los cocineros exitosos del mundo, los concursos para la gente de a pie y aquellos que se meten en la historia o en la cultura de un país a través de sus platos típicos. Todos, sin embargo, tienen algo en común; cuando los créditos aparecen, alguna receta o preparación determinada queda resonando en la cabeza del televidente. Y de eso se trata esta nota: de recomendar esos programas que terminan inspirando su audiencia a embarcarse en el maravilloso mundo de la comida y sus derivados, independientemente de que se fracase en el intento o no.
E il cibo va
La cocina italiana ha permeado en la mayoría de los países del mundo con fuerza, y Uruguay no es la excepción. Pero no todo lo que sale del país de la bota es pizza y pasta, y por eso este documental de poco más de una hora es ideal para entender hasta qué punto estamos influenciados por la tradición culinaria de ese país.
Street Food
Esta serie –que por el momento solo tiene una temporada– se enfoca en la cocina de Asia y puede servir para dos cosas: para anotar platos típicos de Osaka, Bangkok, Delhi y otras ciudades del continente y probarlos en unas eventuales vacaciones por ese costado del mundo, o bien para prepararlos de forma doméstica, si se da que tiene la posibilidad de acceder a estos estrambóticos ingredientes. De cualquier modo, estos nueve episodios prometen, al menos, hacerle pasar un buen rato en las caudalosas arterias asiáticas.
Sugar Rush
MasterChef popularizó en todo el mundo los concursos de cocina. Los convirtió en uno de los éxitos más grandes de la televisión, en Uruguay y en el exterior. En épocas de streaming, este tipo de competencias siguen firmes en las grillas y por eso Sugar Rush está ubicado en esta selección. Es, en pocas palabras, un concurso de pastelería que se desarrolla en dos temporadas y que se rige bajo los clásicos cánones de estos programas. O sea, además de mucha cocina, hay mucho llanto y emociones a flor de piel. Pero con el ensayo y error de los participantes, el espectador también se va empapando de sus recetas y preparaciones y es posible que, al final, también quiera largarse a cocinar algunos de sus experimentos.
El menú de los millonarios
En Manchester, Inglaterra, la cocina se toma en serio. Y por eso siempre hay grandes inversores atentos a los nuevos talentos del mundo de la cocina. En esta serie, un grupo de pequeños empresarios culinarios y cocineros de la ciudad tienen la oportunidad de probarse ante estos millonarios durante una noche, y así intentar convencerlos de que pongan la plata en sus proyectos.
Sal, grasa, ácido, calor
En esta miniserie de cuatro capítulos –cada uno lleva por nombre alguna de las palabras del título del programa– la cocinera y escritora gastronómica Samin Nosrat recorre el mundo en busca de claves para lograr los mejores platos y, de paso, comparte consejos ideales para seguir en casa. Del norte italiano a Yucatán, pasando por Uyuni y California, el show es un viaje a través de técnicas, sabores, olores y modalidades gastronómicas de todas partes del globo.
Las crónicas del taco
¿Cuál es la preparación mexicana por excelencia? ¿El taco, no? Este viaje por los orígenes y la actualidad de una de las comidas más representativas y exportadas del país norteamericano es también un viaje por las tradiciones, la idiosincrasia de su pueblo y, claro, por las recetas que han hecho a esta comida una de las más populares de todo el mundo. Son seis episodios y cada uno está dedicado a un tipo de preparación diferente de esta pieza fundamental de la comida mexicana: al pastor, carnitas, canasta, asado, barbacoa y guisado.
Cooked
Para el final, un clásico. El crítico culinario Michael Pollan deja de probar la comida en la mesa y se pasa para el otro lado del mostrador, para entender cómo es que la comida pasa de la materia prima entregada por los proveedores hasta la boca del consumidor. Pero sobre todo, lo hace para aprender y para recuperar la noción de la cocina, algo que según él es lo que nos ha hecho verdaderamente humanos a lo largo de nuestra historia.