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Ciudad del Cabo: tradición y cambio

Sudáfrica tiene un atractivo turístico innegable y Ciudad del Cabo es una parada obligatoria para los visitantes que llegan a un país moderno, pero que no renuncia a su pasado

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22 de julio de 2018 a las 05:00

Ala hora de visitar Sudáfrica, naturalmente que Johannesburgo –la ciudad más grande y poblada del país– está entre los destinos preferidos de los turistas. Pero la oferta es mucho más amplia. Ciudad del Cabo, la segunda ciudad del país en población, es otro de los lugares elegidos por visitantes de todo el mundo. Es un lugar vibrante. Fue fundada en el siglo XVII y no solo cautiva por mezclar las mejores tradiciones africanas y por la historia que atesora, sino también por sus destellos de modernidad. A eso se agrega una naturaleza esplendorosa y una gastronomía excepcional. Es una mezcla perfecta de historias, culturas, todo combinado con bellos paisajes. Y con una arquitectura única, un clima templado y un muy buen nivel de servicios.

Uno de sus lugares naturales preferidos es la muy fotogénica Table Mountain, que hoy es un ícono y monumento de Ciudad del Cabo. Es una maravilla natural que abraza a la ciudad y, aunque suele estar rodeada de nubes, hay grandes posibilidades de encontrarla libre y despejada por la mañana. Si hablamos de naturaleza que se mezcla con historia debemos mencionar Robben Island, la isla de Table Bay ubicada a 12 kilómetros de Cape Town y donde Nelson Mandela estuvo recluido. En la década de 1840 la isla recibió pacientes con lepra y enfermos psiquiátricos. Durante la segunda guerra mundial fue utilizada por los británicos como una estación de entrenamiento y defensa.

Hacia el interior de Ciudad del Cabo, una buena forma de empezar a conocerla y recorrerla es su parque central. Aquí se ubica el Parlamento, la residencia del gobierno y una curiosidad religiosa: la catedral de San Jorge. Si se llega hasta la alcaldía puede disfrutarse del Museo del Arte, con una amplia muestra de pintores modernos.

Se pasa entonces por Long Street, la calle más viva de la ciudad. Hay quienes afirman que mientras Londres tiene el SoHo y Nueva Orleans el barrio francés, Ciudad del Cabo cuenta con Long Street. Es una calle en permanente ebullición. Está rodeada de restaurantes y bares, además de locales de artesanías, librerías y albergues. Los edificios de Long Street conservan en su arquitectura y sus fachadas sus desfasajes victorianos. Aún pueden verse sus herrajes y construcciones, que varios arquitectos y movimientos vinculados al patrimonio han protegido y han evitado que fueran demolidos. Por ejemplo, se encuentra el edificio Carnival Court, de innegable estilo victoriano, el lugar preferido de los aristócratas jóvenes de Ciudad del Cabo.

Sol y arenas inolvidables

Ciudad del Cabo Pinguinos
Además de la conexión con el pasado, Ciudad del Cabo ofrece una serie de playas que hay que visitar. Clifton Beach es una de las más elegidas por los turistas. Ubicada en una zona residencial exclusiva, es el epicentro de los bienes inmuebles más caros de Sudáfrica. Cuenta con viviendas enclavadas en los acantilados que disfrutan de envidiables vistas panorámicas hacia el océano Atlántico. Clifton fue catalogada como una de las 10 mejores playas de Sudáfrica por medios y organizaciones vinculadas al turismo. Reúne en sí a cuatro playas que se separan por barreras de rocas de granito con arenas e un blanco puro y deslumbrante.

En la misma línea está Camps Bay, una de las playas más bonitas y populares, a 15 minutos en auto desde el centro de la ciudad que se puede llegar a través de minibús. Ofrece también arenas blancas y aguas cristalinas, con el agregado de tener de fondo Table Mountain y los 12 Apóstoles, formaciones rocosas que impactan. Camps Bay es una disfrutable comunidad, que regala vida, con numerosos restaurantes y bares donde disfrutar de tragos típicos y degustar chipirones a la plancha, quizá los más ricos de toda la costa. El agua es algo fría y debe estarse atento a la presencia de tiburones que a veces se acercan a la costa.
A unos 30 kilómetros de Ciudad del Cabo se encuentra Playa de Boulders, hogar de una colonia de más de 3.000 pingüinos de una particular especie africana que son celosamente cuidados.

Se puede optar también por la playa St James, que se encuentra en False Bay, la enorme bahía de Ciudad del Cabo. Se trata de una pequeña población costera, que se caracteriza por sus reconocidas casas de colores ubicadas justo en la playa. A esto se agrega su piscina natural, cuyos orígenes se remontan a la época victoriana de Sudáfrica. Por los bordes de la línea de la playa pasa el legendario ferrocarril cuyo destino es la vecina población de Simon's Town.

Una visita imprescindible en Sudáfrica es el Cabo de la Buena Esperanza. Allí se tiene la sensación de estar, efectivamente, en el fin del mundo. Sobre todo porque al salir de Ciudad del Cabo y por la ruta pueden hacerse varias y disfrutables paradas. Por ejemplo, en Kirstenbosch Botanical Garden, un inmenso espacio de 36 hectáreas y uno de los jardines botánicos más grandes del mundo. Si siguen viaje, los amantes del buen vino estarán de parabienes. La cita ineludible es el Museo del Vino y Groot Constantia, en uno de los barrios más antiguos de Ciudad del Cabo y una cultura vitivinícola que se puede rastrear hasta el año 1659, cuando se empezaron a prensar las primeras uvas autóctonas.

Ciudad del Cabo
En Hout Bay, una bahía rodeada de montañas, se puede disfrutar de un paisaje único, además de poder subirse a una de las tantas embarcaciones y ver de cerca la colonia de lobos marinos de la isla Duiker. Hacia el sur se encuentran las panóramicas de Chapman's Peak, o la playa de Muizenberg, ideal para la práctica de surf. Es una gran playa de arena donde los surfistas se habituaron a convivir con los tiburones.

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