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Cómo conservar los buenos hábitos después de la cuarentena

Con la situación de semi normalidad ya instalada, es interesante explorar qué cosas que adquirimos sería bueno mantener

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07 de julio de 2020 a las 05:04

Katherine Cusumano

 

La pandemia del coronavirus ha provocado una crisis económica global y muchas personas cuyos empleos no han sido eliminados en su totalidad han experimentado una transformación radical en su trabajo y en su vida. Pero, para bien o para mal, al eliminar antiguos rituales cotidianos, han surgido algunos nuevos y tomado su lugar.

Tal vez empezaste a correr con frecuencia o a practicar yoga de manera constante, o estás teniendo más correspondencia con tus amigos, o durmiendo en el horario que es más adecuado para tu cuerpo. O quizás hayas pasado más tiempo en la cocina.

Wendy Wood, profesora de Psicología y Negocios en la Universidad del Sur de California, escribió en su libro de 2019 “Good Habits, Bad Habits” (Buenos y malos hábitos) que “los cambios importantes de la vida son momentos estresantes llenos de incertidumbre”. Pero mencionó que al mismo tiempo “se nos da la oportunidad de aprender nuevos comportamientos sin la interferencia de las señales ya establecidas y de nuestras respuestas habituales a ellas. La interrupción nos obliga a pensar. Al tomar nuevas decisiones, actuamos de otras formas que pueden funcionarnos mejor”.

Entonces, ¿cómo conservar estos nuevos hábitos positivos al reincorporarte al mundo tras los confinamientos por el covid-19? Por desgracia, la ciencia dice que, de hecho, tendremos que volver a aprenderlos cuando retomemos completamente los horarios que teníamos antes de la cuarentena. “Los hábitos son huellas de la memoria que se forman tan despacio que también se deterioran con mucha lentitud”, comentó Wood en una entrevista reciente. “Cuando volvemos al mismo contexto, aunque ya haya pasado un buen tiempo, se activan los viejos hábitos” y rivalizan con los nuevos a los que nos hemos acostumbrado.

Sin embargo, la buena noticia es que existen algunas estrategias que pueden ayudarnos a volver a aprender estos nuevos hábitos y que podemos empezar a prepararnos ahora.

Tomar nota de lo que haya funcionado y de lo que no

En 2012, en busca de una salida positiva durante un periodo de depresión, la corredora y activista Alison Mariella Désir comenzó a entrenar para un maratón. “Todos los factores que ayudan a conservar la salud mental, como la disciplina, la sensación de libertad, la sensación de comunidad y la conexión con algo superior a mí, son lo que me mantuvo entrenando”, explicó Désir. “Es importante que sepas cuál es tu motivación porque entonces puedes alimentarla”.

La ciencia respalda esto. Gabriele Oettingen, profesora de Psicología en la Universidad de Nueva York, recomendó que, mediante un proceso llamado “deseo, resultado, obstáculo, plan”, te preguntes qué sería lo más valioso para ti. Te planteás un deseo específico después de la cuarentena y luego visualizás claramente el principal resultado positivo al cumplirlo, así como los posibles obstáculos, que podrían ser cosas como un antiguo hábito nocivo.

Facilitar la repetición

Saber lo que ha funcionado —y lo que no— te permitirá configurar tu entorno de un modo que refuerce, y no dificulte, tus nuevas actividades. Los hábitos dependen de la repetición, así que es bueno facilitar su repetición.

“No existe ningún impedimento para la formación de hábitos; el reto no es el problema”, escribió Wood en “Good Habits, Bad Habits”. Si estás planeando correr en la mañana, sacá tu ropa de correr antes de dormirte. Y si querés irte a dormir siempre a la misma hora, Matthew Walker, profesor de Neurociencia y Psicología en la Universidad de California, campus Berkeley, recomienda que apagues por lo menos la mitad de las luces de tu casa una hora antes de acostarte y uses el teléfono (o cualquier otra pantalla) solo mientras estás levantado. Las luces inhiben la producción de melatonina, la hormona que le da la señal al cuerpo de que ya es la hora de dormir.

Incorpora a tu rutina el hábito que deseas

Wood afirmó que añadir el nuevo hábito a tus rutinas existentes puede alentarte a repetir, y por lo tanto conservar, una serie de comportamientos. Tal vez tus rutinas matutinas y nocturnas ya sean bastante firmes; intentá añadir nuevos hábitos dentro de esos periodos. Tal vez todos los días ponés tu alarma para despertarte; Walker recomendó formar el hábito de poner también una alarma para irse a dormir.

Existen otras formas de darle paso a nuevos hábitos. Désir se envía invitaciones con el calendario de Google, de modo que sabe que tiene asignado en su agenda cierto tiempo para correr. Como su hijo siempre la acompaña en un cochecito, puede realizar esta actividad sin dejar de pasar tiempo con el niño.

De igual modo, podés aplicar en tus traslados el hábito de andar en bicicleta formado durante la cuarentena. O, si has estado cocinando con regularidad, Klancy Miller, autora de un libro de cocina y fundadora de la revista de comida de próxima aparición “For the Culture”, recomienda tener una lista de recetas que has descubierto que te gustan y preparar una o más cada semana.

Date permiso de adaptarte y sé realista

Tal vez no corras, ni cocines, ni te laves las manos a la perfección, ni te vayas a dormir a buena hora, ni evites las compras por internet todos los días. No hay problema. Si estás fatigado o abrumado, intentá reducir tus expectativas; sé realista acerca de lo que podés hacer. Cociná algo que sepas o solo pedí algo para llevar; escribí nada más unas cuantas líneas en una tarjeta postal o en un correo electrónico a un amigo por correspondencia, en vez de toda una carta; corré sin reloj ni aplicación, o programá días de descanso dentro de tu rutina.

Después de unos tres meses de confinamiento, por ejemplo, Miller finalmente pidió comida para llevar. “Había estado cocinando tres comidas al día, casi desde siempre”, comentó, “y entonces pensé: ‘No puedo. No puedo. No puedo lavar otra tanda de ollas y cazuelas”.

La reactivación pondrá a prueba tus hábitos recién formados; quizás en el futuro los sentirás un poco diferentes de como fueron durante este periodo de aislamiento y, de hecho, serán diferentes. Pero retomar el horario que tenías antes de la pandemia no es el único obstáculo posible.

“Sin importar cuál haya sido tu rutina durante esta cuarentena, va a cambiar, así que viene otro periodo de adaptación”, añadió Désir. “La amabilidad y la compasión hacia nosotros mismos nos ayuda a integrarnos más rápido a una rutina”.

Entonces, ¿cómo conservar estos nuevos hábitos positivos al reincorporarte al mundo tras los confinamientos por el covid-19? Por desgracia, la ciencia dice que, de hecho, tendremos que volver a aprenderlos cuando retomemos el horario que teníamos antes de la cuarentena.

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