Cuentan algunos de los directores de Vamos Uruguay –que por estos días se aprestan a renunciar a sus cargos en el Estado– que cuando su líder Pedro Bordaberry anunció la decisión de romper con el gobierno, recibieron unas muestras de solidaridad que, a primera vista, pueden parecer inesperadas. Fueron sus colegas de trabajo del oficialismo, con los que tenían un trato casi cotidiano, los que, mayormente y en primer lugar, le expresaron su pena por la renuncia.
Conviviendo con el adversario
Los líderes de la oposición se dan con todo en los medios de comunicación con el gobierno. Sin embargo, en los organismos del Estado los representantes blancos, colorados e independientes trabajan en paz con los delegados del oficialismo